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08/01/1997

El reconocimiento a los diez mejores equipos de la historia de la NBA

El 8 de enero de 1997 se anunció los diez planteles que ingresaron al salón del Top Ten de equipos de todos los tiempos.

Chicago Bulls NBA

La temporada 1996-97 significó el aniversario 50 del inicio de la NBA. Medio centenario de un torneo que se estableció como atractiva, competitiva y fascinante a lo largo de las generaciones. Y gran parte de esa evolución a nivel mundial se debió a los equipos que dominaron en diferentes épocas.

Por eso, la organización estadounidense decidió hacer una votación popular para que se elijan a los diez mejores elencos de todos los tiempos. Hubo muchos conjuntos que marcaron épocas y contribuyeron con ese majestuoso crecimiento de la competición. La entidad norteamericana realizó este movimiento como agradecimiento a varios de esos planteles que incrementaron el seguimiento de los espectadores diariamente y anualmente.

1964-65 BOSTON CELTICS

La primera gran dinastía de la NBA, con ocho títulos consecutivos. En aquella campaña, la franquicia de Massachusetts levantó su séptimo trofeo Larry O’Brien seguido. Asimismo, el elenco de Red Auerdach estableció la primera mejor marca en fase regular con 62 triunfos en 80 encuentros. En las Finales del Este vencieron en el séptimo partido a Philadelphia 76ers por 110 a 109 con el icónico recupero de John Havlicek. “Havlicek robó el balón”, exclamó el periodista de los Celtics, Johnny Most. Y luego, afianzaron su hegemonía en el clásico frente a los Lakers al adjudicarse la serie en cinco enfrentamientos.

Boston Celtics NBA
El roster que tiñó el trofeo Larry O’Brien de color verde en la 1985-86 (FOTOGRAFÍA: Gentileza Getty Images).

Bill Russell, Tom Heinsohn, Sam Jones, K.C. Jones y John Havlicek fueron los baluartes de ese grupo que empezó a definir a la franquicia como una de las más ganadoras de la historia. También, esas cinco figuras consiguieron su lugar en el Salón de la Fama.

1966-67 PHILADELPHIA 76ERS

Un desafío trascendental es frenar a un equipo que viene siendo invencible. Y esto logró el conjunto de Pensilvania con Boston. Inclusive, quebró el récord que habían logrado los Celtics dos años atrás. Con 68 victorias en la etapa regular, los Sixers empezaron a sellar su leyenda en la NBA. En esa campaña, eliminaron a los reyes de la década de 1960 en una película que duró cinco duelos. Ese contundente 4-1 permitió que Philadelphia 76ers se clasifique a las Finales y se vea las caras con la franquicia que se mudó desde su ciudad hacia San Francisco, los Warriors.

Lluvia de champagne para el prócer de la ciudad de Pensilvania (FOTOGRAFÍA: Gentileza Times Leader).

Desde ahí, Wilt Chamberlain se trepó a la cima con la franquicia de su ciudad natal. Junto con Hal Green, Chelt Walker, Billy Cuningham, entre otros, The Big Deeper consumó la hazaña al imponerse en seis juegos (4-2) y conquistar la gloria que quedará en la vitrina de Philly. Encima, los dirigidos por Alex Hannum igualaron la mejor marca de aquel momento de partidos ganados de forma consecutiva (sumaron los primeros 11 de la 1966-67 con los últimos siete de la 1965-66 para llegar a los 18 festejos al hilo).

1969-70 NEW YORK KNICKS

El Madison Square Garden y La Gran Manzana. New York Knicks tenía esos dos puntos a favor que lo potenciaron desde sus inicios en la NBA. A su vez, estuvieron presentes en la liga desde la competencia inaugural. Pero faltaba un hecho que lo catapultara hacia la popularidad, el título. En el camino hacia el momento memorable, ganaron 18 compromisos al hilo con el fin de alcanzar el mejor récord de esa época. Luego, establecieron la temporada regular con más triunfo en la historia de la franquicia (60-22).

Las Finales ante Los Ángeles Lakers tuvieron un amanecer del séptimo juego para el recuerdo. Willis Reed dijo presente en los primeros minutos, pese a arrastrar un desgarro en el muslo de la pierna derecha. “¡Ahí viene Willis! ¡La gente se está volviendo loca! Willis pasa la mesa de control. Los Lakers dejan de tirar. ¡Los Lakers miran a Willis!”, narró el prestigioso periodista Marv Albert en la previa a las dos conversiones inaugurales del emblema del conjunto neoyorquino en ese partido decisivo. Los números de camiseta de Walt Frazier (10), Willis Reed (19), Dave DeBusschere (22), Bill Bradley (24) y Dick Barnett (12) quedaron en lo más alto de la Mecca del básquetbol, como reconocimiento a la primera estrella que estamparon en el Madison Square Garden.

1971-72 LOS ÁNGELES LAKERS

Las rachas de más triunfos en fila se quebraron constantemente en aquellas épocas. Sin embargo, el conjunto angelino elevó la vara tan alta que nadie pudo alcanzar ese tope hasta la actualidad. Las 33 celebraciones de forma ininterrumpida se transformaron en imbatibles para el resto de los equipos. Y a la vez, se adueñó de la seguidilla de más victorias en condición de visitante de todos los tiempos (16) y del mejor récord en la temporada regular (69-13).

Chamberlain también supo alcanzar metas con la casaca púrpura y oro (FOTOGRAFÍA: Gentileza Lakerholicz).

Los Ángeles Lakers hizo todo eso posible con la ayuda de una estrella que ya había conocido la gloria con Philadelphia, Wilt Chamberlain. También, contaron en sus filas con pilares como Gail Goodrich, Jerry West, Jim McMillian y Happy Hairston. Para ponerle el moño a su inolvidable trayecto, se vengó en las Finales de un rival que le había privado de la conquista en 1970, New York Knicks. La serie terminó 4-1.

1982-83 PHILADELPHIA 76ERS

La década de 1980 se caracterizó por las batallas de película que brindaban Boston Celtics y Los Ángeles Lakers. Pero hubo una excepción en 1983, gracias a los Philadelphia 76ers comandados por Julius Erving. A su lado, estuvieron jugadores de alto calibre como Moses Malone, Maurice Cheeks, Bobby Jones y Andrew Toney.

“Cuatro, cuatro, cuatro”. Esa predicción hizo Moses Malone, MVP del certamen, acerca de cómo le iría al conjunto de Pensilvania en los Playoffs. Quedó muy cerca de acertar literalmente ese pronóstico, ya que su necesitó de cinco duelos para superar en las Finales de Conferencia a Milwaukee Bucks. Pero sí se cumplieron las barridas a New York Knicks en primera ronda y a los Lakers en la instancia más importante del torneo. Esa marca de 12-1 en postemporada se transformó en la mejor del Siglo XX y reinó en la NBA hasta el Siglo XXI.

1985-86 BOSTON CELTICS

El conjunto de Massachusetts quería redimirse tras las Finales perdidas el año anterior ante su máximo rival, Los Ángeles Lakers. Por eso, comenzó a tomar ritmo desde la primera fase del certamen al amoldar el mejor registro de triunfos en condición de local. 40 de los 41 festejos en el Boston Garden generaron un 97.6% de efectividad, el mejor de todos los tiempos.

En esta ocasión hubo otro equipo que llegó desde el Oeste hacia la instancia definitoria: Houston Rockets. Pero Boston se tomó revancha con un estilo de juego original, el constante movimiento del balón en la ofensiva. Así, derrotó a la franquicia texana por 4 a 2 para consagrarse campeón por 16° vez en su historia y tercera en su década. Larry Bird, Danny Ainge, Kevin McHale, Robert Parish, Dennis Johnson y Bill Walton eran los referentes del conjunto dirigido por K.C. Jones. Después de ese torneo, los Celtics no volvieron a levantar el trofeo Larry O’Brien hasta 2008.

1986-87 LOS ÁNGELES LAKERS

La era del “Showtime” tuvo su momento bizagra y emblemático cuando se vio las caras con Boston Celtics. El conjunto angelino ya le había ganado unas Finales en 1985, pero los de Massachusetts habían hecho lo suyo en las de 1982. Por ende, el tercer cruce en las de 1987 se convirtió en el definitorio de una película que empezó a catapultar a la NBA hacia la evolución como un fenómeno a nivel mundial.

Con Magic Johnson al mando, y compañeros de sobresaliente calidad como Kareem Abdul-Jabbar, Byron Scott, A.C. Green, James Worthy y Michael Cooper, los californianos volvieron a lograr la hazaña ante sus archienemigos. El gancho agónico del astro y base de los Lakers, en el cuarto partido en el Boston Garden, consumó el campeonato mediante un 4 a 2 en la serie y la escalera al cielo de un equipo que logró todas sus metas con su distintivo ritmo de juego. Contragolpes frecuentes mientras se rotaba la pelota en las transiciones veloces.

1988-89 DETROIT PISTONS

Entre los duelos entre Boston y los Lakers, y la dominante era de los Chicago Bulls de Michael Jordan, estuvieron los “Bad Boys” de los Detroit Pistons. Al igual que los equipos anteriores, tomó el protagonismo en esa era a través de un particular y polémico estilo de juego. Una sólida defensiva y aguerrido juego físico en ambos lados provocaban una fricción con los equipos contrarios que hasta podía concluir en una pelea incontenible.

Pero así obtuvo su boleto al Olimpo. El conjunto de Michigan se presentó a las Finales con un grupo de nombres rutilantes, como Isiah Thomas, Dennis Rodman, Bill Lambeer, Joe Dumars, Mark Aguirre y Vinnie Johnson. Y así, barrió la serie ante la franquicia que venía de ser bicampeona de la NBA, Los Ángeles Lakers. En 1990, los dirigidos por Chuck Daily repetirían el festejo venciendo a Portland Trail Blazers. Y en ambas campañas, le rechazaron el avance en Playoffs a los Chicago Bulls de Michael Jordan (tres veces al hilo con la postemporada de 1988).

1991-92 CHICAGO BULLS

En 1991 se produjo el primer baile, ya que Michael Jordan conquistó su primer anillo con sus Chicago Bulls al derrotar a los Lakers de Magic Johnson. El primer tricampeonato de la dinastía surgió en 1993, con la victoria sobre los Phoenix Suns de Charles Barkley. Pero en el medio hubo una hazaña que quedó sellada en el recuerdo de todos los espectadores. Con Phil Jackson creciendo como entrenador estrella, Scottie Pippen demostrando ser la mano derecha ideal para Su Majestad y compañeros de enorme calibre como John Paxson, Bill Cartwright, Horace Grant, B.J. Armstrong, entre otros.

Un camino impecable de 67 compromisos ganados en fase regular que se coronó con un 4-2 en las Finales ante Portland Trail Blazers. “Clyde fue una amenaza, no voy a decir que no lo haya sido. Pero que me hayan comparado con él, me ofendió”, manifestó Michael Jordan en el famoso documental The Last Dance. El número 23 se vengó del pilar de la franquicia que pudo haber elegido al Oriundo de Carolina del Norte en el Draft 1984, pero optó por seleccionar a Sam Bowie.

1995-96 CHICAGO BULLS

Se han visto equipos establecer las marcas más altas de partidos ganados en fase regular. Pero nadie había podido superar las 70 hasta ese momento. Por eso, se trató de un nuevo desafío cumplido por el conjunto de Illinois. Luego de un período sin celebraciones, a raíz del primer retiro de su principal ícono, los de la Ciudad del Viento volvieron al estrellato en 1996.

En la primera rueda lograron un récord de 72-10 que los terminó agrandar como la dinastía más resonante de la mejor liga del mundo. Y luego, superando en las Finales a Seattle Supersonics por 4 a 2. Michael Jordan y Scottie Pippen siguieron bajo las órdenes de Phil Jackson, con la ayuda de nuevos compañeros como Toni Kukoc, Ron Harper, Steve Kerr, Luc Longley y Dennis Rodman (integrante de los Bad Boys de Detroit Pistons). Esa cosecha en 1996 significó la primera de las tres consecutivas que finalizaron con el último tiro de Michael Jordan frente a Utah Jazz en 1998.

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