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Perfiles: Luis Scola, el padre de la Selección Argentina de básquetbol

Luifa ratificó en cada torneo su rol de líder y emblema en el Seleccionado Nacional. Estos fueron sus 26 años de profesionalismo.

Luis Scola Argentina
Luis Scola mostrando la camiseta número 4, después de una memorable actuación frente a Francia en el Mundial 2019 (FOTOGRAFÍA: gentileza FIBA).

Luis Scola fue el ejemplo perfecto de lo que significa ser portador de la bandera celeste y blanca. El interno estuvo presente en todos los compromisos que tuvo que afrontar el Seleccionado Nacional, tanto los continentales como los internacionales. Y por eso, la gente lo reconoce, y lo reconocerá para siempre, como el principal exponente del conjunto albiceleste.

Luifa nació el 30 de abril de 1980, en Ciudad Jardín, Palomar. Dio sus primeros pasos en el deporte en Club Ciudad de Buenos Aires, donde hoy la cancha de básquet lleva su nombre. Luego, tuvo una experiencia en Club AFALP, que se encuentra en su ciudad natal.

A los 15 años, pasó a jugar en Ferrocarril Oeste, una de las instituciones más importantes del básquet profesional. Y siendo un pibe, empezó a recorrer el camino que ofrecía la gran Liga Nacional. Así, le daba un recuerdo indeleble a su padre Mario, quien también picó la naranja en la máxima categoría del país. Scola vistió la camiseta del Verdolaga hasta 1998, cuando emprendió su trayecto hacia el viejo continente.

Con apenas 18 años, tuvo la posibilidad de vestir la camiseta de uno de los equipos más prestigiosos de España, TAU Cerámica (hoy llamado Baskonia). El centro superó todo tipo de desafíos, logrando así ser un pilar del conjunto vasco hasta 2007. En el medio hubo un intervalo, porque fue a préstamo a Gijón Baloncesto para disputar las temporadas 1998-99 y 1999-00.

Pero en esa era, el centro de 2m06 se ganó el cariño de la gente en el TAU Cerámica (o Baskonia). En primer lugar, fue el Mejor Novato de la Liga ACB en 2000. Después, llegó a la final de la Euroliga en 2001, pese a que no pudo en dicha instancia ante el Virtus Bologna de Emanuel Ginóbili, un compañero de fierro para Luis Scola en la Selección Argentina.

Sin embargo, los festejos llegaron desde 2002, con la obtención de la Liga ACB. Además, el TAU Cerámica levantró tres Copas del Rey en 2002, 2004 y 2006 y tres Supercopas Endesa en 2005, 2006 y 2007. Asimismo, Luifa fue elegido como el Jugador Más Valioso de la Liga Endesa en 2005 y 2007.

EL PRIMER CAPÍTULO DE UNA HISTORIA DE PASIÓN

Scola empezó a jugar con la categoría mayor de la Selección Nacional en 1999, en el marco del Sudamericano que se llevó a cabo ese mismo año en Bahía Blanca. El equipo anfitrión fue subcampeón, tras perder en la final con Brasil por 73 a 67. Unos meses más adelante, el interno de Ciudad Jardín estuvo presente en el Preolímpico que se organizó en Puerto Rico. Tuvo un promedio de 9,2 tantos por juego para contribuir con el tercer puesto Argentina, pero no fue suficiente para la clasifiación a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

La revancha llegó en 2001, en el Premundial de Neuquén. El cuadro albiceleste se consagró campeón del FIBA Américas de forma invicta, tras superar en la final a Brasil por 78 a 59. Con un registro de 7,8 puntos por aparición, el centro levantó por primera vez una copa con los colores de su nación.

En 2002, fue partícipe de una de las hazañas más trascendentales que tuvo el básquet internacional. Argentina viajó a Indianápolis con el fin de competir en el Campeonato Mundial. El conjunto de Rubén Magnano hizo historia al derrotar en fase de grupos a Estados Unidos. Fue el primer seleccionado de todos los tiempos en vencer a un equipo norteamericano con jugadores de la NBA.

El mundo se hizo eco con la gesta del 4 de septiembre, luego del triunfo por 87 a 80. Y en ese enfrentamiento, Luis aportó 13 unidades, cinco tableros y tres pases gol. A su vez, su media de 9,2 tantos y 3,3 rebotes por partido permitió que el Seleccionado avanzara hasta la final del Mundial.

Sin embargo, al mismo Scola le cobraron una falta polémica en el cierre del tiempo reglamentario contra Yugoslavia, cuando el marcador estaba empatado. Y ni que hablar cuando a Sconochini no le pitan una infracción alevosa sobre la chicharra. Después, los balcanes ganaron en la prórroga por 84 a 77.

La venganza llegaría dos años más tarde. Primero, Argentina cosechó el segundo lugar en el Preolímpico de 2003, que se realizó nuevamente en Puerto Rico. Los dirigidos por Rubén Magnano hicieron el esfuerzo necesario para obtener la segunda posición y sacar pasaje a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. El promedio de Luifa en ese certamen fue de 9,5 unidades y 3,3 tableros por enfrentamiento.

Y a continuación, llegaría la segunda oportunidad en la máxima cita deportiva. El debut fue perfecto: triunfo con un doble sobre la chicharra de Emanuel Ginóbili a Yugoslavia, el mismo seleccionado que le arrebató la gloria en el Mundial de Indianápolis 2002. Unos días más adelante, ocurrió otra proeza histórica, ya que Argentina superó en la semifinal a Estados Unidos por 89 a 81. Encima, Luis Scola se encargó de sellar la sentencia con un volcadón en la cara de Stephon Marbury.

Para la final, Luifa se guardó toda su artillería. Es que se destacó con 25 unidades, 11 tableros, una asistencia y un robo para imponerse en el juego decisivo sobre Italia por 84 a 69. De esta forma, se colgó la medalla de oro en una época en la que siempre dominó Estados Unidos con sus jugadores de la NBA. Pero Scola fue protagonista de esa excepción que generó la Selección Argentina en Atenas 2004.

El siguiente objetivo era saldar la cuenta pendiente que significaba el Campeonato Mundial. En 2006, surgió la chance en tierras japonesas. Argentina desfiló en la fase de grupos, ganando todos sus enfrentamientos con Francia, Líbano, Venezuela, Nigeria, y Serbia y Montenegro. Luego, sostuvo el gran nivel en octavos de final frente a Nueva Zelanda y en cuartos ante Turquía.

Sin embargo, se quedaron a un paso del triunfo ante España en la semifinal, debido a que el tiro de Andrés Nocioni desde la esquina no pudo evitar la derrota por 75 a 74. Y a su vez, Estados Unidos le impidió la medalla de bronce con su victoria por 96 a 81.

LA AVENTURA EN LA NBA

En 2007, Luis Scola tuvo la chance especial de probar su suerte en la mejor liga del mundo. Houston Rockets fue el equipo que lo contrató para nutrirse del talento único del argentino en la pintura. Además, fue una incorporación de calidad para unirse a figuras como Tracy McGrady, Yao Ming, Shane Battier, entre otros.

Su producción en la temporada 2007-08 fue tan buena que la NBA lo premió ubicándolo en el Mejor Quinteto de la fase regular. El promedio del oriundo de Ciudad Jardín fue de 10,3 puntos, 6,4 rebotes y 1,3 asistencias en 24,7 minutos por partido. Asimismo, el conjunto texano finalizó en el tercer lugar de la División Suroeste con un récord de 55 triunfos y 27 derrotas. No obstante, cayó en la primera ronda ante Utah Jazz por 4 a 2.

Los Rockets llegaron más lejos en la campaña 2008-09. En primer lugar, concluyeron la etapa regular en la segunda posición de la División Suroeste, con un registro de 53 victorias y 29 caídas. Luifa contribuyó con una marca de 12,7 unidades, 8,8 tableros y 1,5 pases gol por encuentro. Además, superaron en la primera ronda a Portland Trail Blazers por 4 a 2.

No obstante, Los Ángeles Lakers frenó a Houston en las Semifinales de Conferencia. Kobe Bryant desplegó toda su magia para que el elenco de Phil Jackson se adjudicara la serie por 4 a 3. A pesar de una buena labor de Scola (12,9 tantos y 9,9 rebotes), los dirigidos por Rick Adelman no pudieron evitar la eliminación.

En las tres campañas siguientes, la franquicia texana tuvo que lidiar con la ausencia de Tracy McGrady, a causa de las lesiones. De hecho, el equipo no volvió a clasificarse a la postemporada. Por otro lado, el centro de Palomar continuaba con su evolución año tras año. Sus números finales fueron 14,5 puntos, 7,7 tableros y 1,9 asistencias en 30,2 minutos por aparición.

Sin embargo, los Rockets decidieron cortar a Luis en el verano estadounidense de 2012, con el objetivo de concretar el traspaso que sumara a James Harden. Al mismo tiempo, Phoenix Suns reclamó los derechos del contrato de Scola y lo mantuvo en el plantel durante la 2012-13. Y el interno no defraudó, debido a que registró 12,8 unidades, 6,6 tableros y 2,2 pases gol en 26,6 minutos por compromiso.

De todos modos, el elenco de Arizona se encontraba en ese momento en un período de reconstrucción. Entonces, el argentino no pudo tener experiencia de Playoffs. Distinta fue la historia cuando lo traspasaron a Indiana Pacers para la 2013-14. Ahí se juntó con Paul George, George Hill, David West, Roy Hibbert, entre otros, en el afán de dar pelea en lo más alto del Este.

La franquicia de Indianápolis concluyó esa fase regular como el líder de la Conferencia, tras ganar 56 juegos y perder 26. En los Playoffs, dejaron en el camino a Atlanta Hawks (4-3) y Washington Wizards (4-2). Sin embargo, Miami Heat repitió el desenlace del 2013 y lo derrotó en las Finales de la región por 4 a 2.

En la 2014-15, el elenco de Frank Vogel padeció la ausencia de Paul George, a raíz de una grave lesión durante la preparación de cara al Mundial de España 2014. Entonces, el equipo no pudo retornar a la postemporada en 2015. Luego de eso, se terminó su contrato y firmó como agente libre en Toronto Raptors.

Luifa fue parte de la gran temporada 2015-16 del conjunto canadiense. Los de Dwane Casey, con Kyle Lowry y DeMar DeRozan al mando, se adjudicaron el segundo puesto del Este de la fase regular con una marca de 56 triunfos y 26 derrotas. Y en los Playoffs, vencieron a Indiana Pacers (4-3) y Miami Heat (4-3) con el objetivo de avanzar por primera vez en su historia a las Finales de Conferencia. Pero los Cleveland Cavaliers se impusieron en la serie por 4 a 2.

La última experiencia en la NBA para Luis Scola fue en Brooklyn Nets. El interno llegó a disputar 36 enfrentamientos en la 2016-17, pero luego fue cortado debido a que la franquicia neoyorquina buscaba sumar jugadores jóvenes que fortalecieran al equipo en la etapa de transición.

A partir de ahí, dividió su última etapa como jugador profesional en dos años. Dos campañas en China (Shanxi Brave Dragons en la 2017-18 y Shangai Sharks en la 2018-19) y dos en Italia (Olimpia Milano en la 2019-20 y Varese en la 2020-21). El objetivo principal de estas decisiones fue mantener el nivel de juego que le permitiera rendir al máximo en la Selección Argentina.

EL SEGUNDO CAPÍTULO DEL PRÓCER NACIONAL

Hay que remontarse al 2007. Argentina venía de quedar en el cuarto lugar del Mundial del año anterior. Y en Las Vegas, debía luchar por un pasaje a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. En esa edición del FIBA Américas, no estuvo presente Emanuel Ginóbili. Esto significó una gran oportunidad para que Luis Scola se consolidara como capitán.

La actuación del número 4 fue memorable, debido a que promedió 19,5 puntos, 7,7 rebotes y 2,2 asistencias por aparición. Es más, fue elegido como el MVP del Preolímpico, aunque hayan participado los jugadores NBA de Estados Unidos. En la semifinal, sumó 27 unidades y nueve tableros con el fin de derrotar a Brasil por 91 a 80 y obtener el boleto a la máxima cita deportiva.

Ginóbili volvió a vestir la celeste y blanca para afrontar la gran competencia en China. Y también, el rendimiento de Luifa fue maravilloso, lo que condujo al elenco de Sergio Hernández hacia la medalla de bronce. Su registro en la competición fue de 18,9 tantos y 6,6 rebotes por compromiso. Y en el partido por el tercer puesto, se destacó con 16 puntos para la victoria del conjunto albiceleste sobre Lituania por 87 a 75.

En 2009, Scola se convirtió nuevamente en el faro del Selecionado Nacional, ante la ausencia de Manu Ginóbili. El oriundo de Ciudad Jardín recibió otro premio al MVP del FIBA Américas, después de registrar 23,6 unidades y 6,8 tableros por aparición. En este certamen, Argentina se llevó la medalla de bronce de las tierras puertorriqueñas, tras superar a Canadá en el enfrentamiento por el tercer puesto. Así, cosechó el boleto al Mundial de 2010.

El torneo internacional se llevó a cabo en Turquía. Ahí, Luifa finalizó como el máximo anotador de la competición con 27,1 puntos por encuentro, además de haber capturado 7,9 rebotes. A su vez, dio cátedra con sus 37 tantos en el triunfo en octavos de final sobre Brasil por 93 a 89. No obstante, los dirigidos por Sergio Hernández no pudieron retornar a las semifinales, ya que Lituania los eliminó en cuartos de final por 104 a 85. Tras el desenlace de la competencia, hubo un cambio en el banco porque la Oveja le puso un punto final a su primer ciclo como DT. El sucesor fue Julio Lamas.

Al año siguiente, habría un festejo especial porque el Preolímpico de 2011 se realizó en Mar del Plata. Y ninguno de los grandes jugadores argentinos se quisieron perder el acontecimiento. Ginóbili, Nocioni, Prigioni, Delfino, entre otros, se presentaron al certamen con el objetivo de celebrar un título inolvidable con su público.

Luifa tampoco se lo perdió, sino que también conquistó el mejor promedio de puntos de todo el torneo, con 21,4 por duelo. Esto fue clave para que recibiera un nuevo premio al Jugador Más Valioso del FIBA Américas. Luego de superar a Puerto Rico en la semifinal por 81 a 79 y a Brasil en la final por 80 a 75, los albicelestes salieron campeones y se quedaron con el pasaje a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La máxima cita deportiva tuvo un desenlace amargo, ya que Argentina no se pudo calzar ninguna medalla. En la fase de grupos consiguió tres triunfos (Lituania, Túnez y Nigeria) y dos derrotas (Francia y Estados Unidos). Y en cuartos de final, venció a su rival sudamericano, Brasil, por 82 a 77. No obstante, una caída ante Estados Unidos en la semifinal por 109 a 83 y una derrota polémica (por una falta no cobrada en el final) en el juego por el tercer puesto ante Rusia por 81 a 77, dejaron a los de Julio Lamas sin un lugar en el podio.

Pero Luis Scola mantuvo el motor en condiciones para seguir andando con la bandera celeste y blanca. Otra vez estuvo presente en el FIBA Américas de Venezuela 2013, y ayudó a que la Selección Nacional consiguiera el tercer lugar. Con un promedio de 18,8 unidades y 6,9 tableros, guió al equipo hacia una clasificación al Campeonato Mundial.

En 2014, Argentina pasó por una transición entre el cierre de una era de la gran mayoría de integrantes de la Generación Dorada, a jóvenes que más adelante tomarían las riendas del seleccionado. El centro se presentó al Mundial de España y terminó con una media de 19,5 tantos y 8,5 rebotes. Sin embargo, la caída ante Brasil en octavos de final puso el desenlace al certamen menos recordado de su etapa.

EL RECAMBIO GENERACIONAL

Luis Scola siguió firme junto con el conjunto albiceleste para afrontar el Preolímpico de México 2015, y además lo acompañó Andrés Nocioni. A su vez, Sergio Hernández comenzó su segundo ciclo como entrenador del selecionado nacional. El objetivo en esta ocasión era contribuir con el desarrollo de los nuevos protagonistas, como Facundo Campazzo, Nicolás Laprovittola, Marcos Delía, Gabriel Deck, entre otros.

No se veían como favoritos, pero sí sentían que tenían la fortaleza para luchar por una sorpresa. Y vaya que la consiguieron, debido a que sorprendieron a México en la semifinal. El anfitrión les había ganado el día anterior por 95 a 83. Pero el enfrentamiento decisivo fue para Argentina por 78 a 70. Luis Scola se lució en aquel duelo con 18 puntos y diez rebotes para que el conjunto albiceleste cosechara otro boleto a los Juegos Olímpicos. El interno fue MVP del FIBA Américas por cuarta vez, luego de promediar 21,1 unidades (mejor marca del torneo) y 10,1 tableros por juego.

La máxima cita deportiva se llevaría a cabo por primera vez en un país sudamericano. El abanderado de la Delegación Olímpica del país fue un básquetbolista. Pero a diferencia del 2008, cuando fue Emanuel Ginóbili, Luis Scola tuvo el turno de hacer flamear el símbolo de la patria. Brasil hizo su esfuerzo económico y organizacional para que Río de Janeiro albergara los Juegos Olímpicos de 2016. Sin embargo, Argentina volvió a pisar fuerte ante un país sede.

En la cuarta fecha de la fase de grupos, se realizó una nueva edición del clásico del continente. Y Argentina dejó boquiabierto a todos los espectadores con un enorme triunfo en segundo tiempo suplementario por 111 a 107. Andrés Nocioni metió un triple de película en el cierre del cuarto episodio, en el afán de empatar el marcador y estirar el juego. Scola colaboró en aquel partidazo con 14 tantos y diez rebotes.

De todos modos, Argentina cayó en la quinta y última fecha ante España por 92 a 73, y perdió en cuartos de final con Estados Unidos por 105 a 78. Este partido fue el último de Emanuel Ginóbili con la Selección Nacional. El mismo camino siguió Andrés Nocioni.

Pero Luifa continuó más vigente que nunca con la casaca celeste y blanca. Y se presentó a la FIBA AmeriCup 2017, que se disputó en tierras argentinas y colombianas. El centro tuvo dificultades por un desgarro, pero no se perdió la oportunidad de seguir ayudando con el crecimiento de los jugadores jóvenes. Los de Sergio Hernández llegaron hasta la final, pero perdieron con Estados Unidos por 81 a 76.

Ese fue el primer certamen americano que no ofreció cupos para el Mundial o los Juegos Olímpicos (sí para los Juegos Panamericanos). Aunque la Selección haya obtenido los pasajes para el Campeonato Mundial de China 2019, mediante las eliminatorias FIBA.

Luego de ganar la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, Scola viajó junto con el equipo hacia el continente asiático. En esa ocasión, el plantel renovado estaba preparado para lograr nuevas hazañas. Primero, superaron en la fase de grupos a Corea del Sur por 95 a 69, a Nigeria por 82 a 77 y a Rusia por 69 a 61. Luego, hicieron una segunda instancia impecable tras derrotar a Venezuela por 87 a 67 y a Polonia por 91 a 65. Este trayecto los llevó hacia una nueva clasificación a los Juegos Olímpicos.

Y la historia no se terminó ahí. En cuartos de final, Argentina sacudió al mundo tras imponerse sobre Serbia por 97 a 87. Luis brilló con sus 20 puntos y cinco rebotes. Con 39 años, el nacido en Palomar continuó en su mejor versión y fue figura en la enorme victoria en la semifinal sobre Francia por 80 a 66. De hecho, completó un doble-doble con 28 unidades y 13 tableros.

En la final, el conjunto albiceleste no pudo ante España porque los de Sergio Scariolo ganaron por 95 a 75. Pero un subcampeonato fue un logro más que importante para un plantel que estaba atravesando un recambio generacional. En tanto, Luifa estuvo nuevamente dentro del Mejor Quinteto de la competición.

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 fueron los últimos momentos de Luis Scola con la celeste y blanca. La pandemia inundó el básquet argentino de dudas sobre la continuidad del número 4. De todos modos, el jugador de 41 años se propuso prepararse para la máxima cita deportiva, lo cual haría por última vez en su carrera.

El camino del elenco de Sergio Hernández no fue el mejor, ya que perdió en la fase de grupos con Eslovenia y España. El triunfo sobre Japón en la tercera fecha le dio el pasaje como mejor tercero a los cuartos de final. No obstante, Australia provocó que ese enfrentamiento fuera el último compromiso del oriundo de Ciudad Jardín.

Antes de terminar ese partido, Luis Scola se retiró de la cancha. Y el juego se detuvo por un momento para que todos lo ovacionaran. Desde sus compañeros y cuerpo técnico hasta los contrincantes, jugadores de primer nivel como Patty Mills y Joe Ingles. Es que el que dejó el parquet fue el padre de la Selección Argentina, y se ganó el respeto y cariño de todo el deporte. No solo a nivel nacional, sino también internacional.

El legado de Luifa fue más allá de los resultados. Su compromiso, perseverancia y constancia fueron valores que lo transformaron en el principal símbolo del Seleccionado Nacional. Y para siempre.

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