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Perfiles NBA: Bill Russell, pionero de la grandeza

Bill The Hill fue uno de los primeros jugadores capaces de dominar la liga durante mucho tiempo. Salió campeón once veces con Boston.

Bill Russell Boston Celtics

En cada época de la competencia, hubo un jugador que afirmó su dominio durante todo ese tiempo. Por ejemplo, Michael Jordan en la década de 1990, Kobe Bryant en la de 2000 y LeBron James en la de 2010. Pero el primer básquetbolista que fue considerado el mejor del momento estuvo entre las décadas de 1950 y 1960: Bill Russell.

El centro de 2m08 dio el inicio a una dinastía en Boston Celtics que empezó a darle popularidad a la NBA. Su jerarquía como pivote de la liga generó un interés que perduró a lo largo de los años. Inclusive, hoy en día se sigue recordando de su grandeza para afrontar cada momento, tanto dentro como fuera de la cancha.

William Felton Russell nació el 12 de febrero de 1934 en Monroe, Luisiana. Su infancia se vio afectada debido al crudo contexto que atravesaba Estados Unidos en ese momento. El racismo había inundado todas calles del país, y no hubo excepción para su familia. El padre era constantemente maltratado en sus diferentes trabajos por el bajísimo salario que cobraba y las constantes discriminaciones que recibía por parte de los jefes. La madre recibió una vez un reclamo de un policía por usar un vestido “de persona blanca”. Tuvo que volver a su casa a cambiarse la vestimenta.

Cuando ocurrió la Segunda Guerra Mundial, la familia Russell se mudó a Oakland, California. La pobreza dificultó su camino porque tenían que encontrar diariamente viviendas que formaban parte del proyecto del estado. Además, una triste y dolorosa noticia irrumpió en su vida de Bill, cuando tenía apenas 12 años de edad. El fallecimiento de su madre dejó un vacío en su corazón, el cual nunca pudo llenar. Su padre cambió trabajos para poder pasar más tiempo con su hijo en una etapa tan desgarradora como desafiante.

Pero el básquet sería una salida para comenzar a tener una visión más prometedora de su futuro. Sus inicios no fueron fáciles porque fue cortado de Herbert Hoover Junior High School. Desde su segundo año en el nivel secundario, empezó su camino en McClymonds High School. Estuvo a punto de ser cortado, pero salió adelante gracias a los aprendizajes que adquirió del entrenador George Powles. El DT vio su capacidad atlética e inteligencia a la hora de defender, por lo tanto se encargó de que su dirigido puliera los otros fundamentos.

EL PROSPECTO DE LA BAHÍA

Bill Russell ingresó a la Universidad de San Francisco con el fin de continuar con su evolución desde 1953 hasta 1956. En esta época, el interno arrancó a escribir su leyenda en el deporte promediando 20,7 puntos y 20,3 rebotes a lo largo de las tres temporadas. Por otro lado, compartió equipo con K.C. Jones, uno de sus compañeros en una de las eras más gloriosas de Boston Celtics.

Asimismo, salió campeón de dos Torneos de la NCAA en 1955 y 1956, y fue elegido como el Jugador Más Impresionante en 1955. Dejó una huella en la historia del básquet universitario en cuanto a los logros colectivos. Se sumó a San Francisco, el equipo de la ciudad donde vivió gran parte de su vida, y le hizo experimentar momentos inolvidables.

Bill Russell San Francisco
Bill Russell ya creaba dinastías en el básquet universitario (FOTOGRAFÍA: Gentileza University of San Francisco).

También, Willie generó un antes y un después en el reglamento. La interferencia en el básquet comenzó a estar entre las normas después de un partido en el que Russell hizo muchas veces lo contrario a esa norma. “Si Russell aprende a convertir, van a tener que cambiar las reglas”, comentó Sports Illustrated. Lo pidieron y lo tuvieron. En ese encuentro, San Francisco se había medido con Holy Cross de Tom Heinsohn, quien más adelante iba a ser coompañero de Bill The Hill.

En tanto, Russ tuvo que volver a sufrir insultos racistas por parte de hinchas rivales. Y también manifestó: “En ese tiempo, nunca fue aceptable que un jugador negro fuera el mejor. Eso no pasó. En mi tercer año en la universidad, creo que tuve una de mis mejores campañas de todas. Ganamos 28 de 29 partidos, y conquistamos el título de la NCAA. Fui el Jugador Más Valioso del Final Four, promediando 20 unidades y 20 tableros, y era el único capaz de bloquear tiros en el torneo. Pero eligieron a otro centro como el Mejor Jugador de Carolina del Norte. Eso me hizo saber que, si aceptaba esas decisiones en mi carrera, moriría siendo un viejo amargado”.

SU PASO AL PROFESIONALISMO

Bill Russell siguió demostrando sus condiciones de jugador dominante. Y esta vez, lo logró en la NBA. Dos equipos se arrepentirán para siempre de no haberlo elegido. Rochester Royals seleccionó en el primer puesto del Draft 1956 a Sihugo Green. Y Saint Louis Hawks lo adquirió en la segunda posición, pero lo traspasó inmediatamente a Boston Celtics para poder obtener a su principal objetivo, Ed McCauley.

La franquicia de Massachusetts contó con el trébol de la suerte. El impacto de Bill The Hill en el elenco fue de inmediato. Los dirigidos por Red Auerbach venían de seis apariciones consecutivas en Playoffs, pero no habían podido salir campeón hasta ese momento.

El pivote novato asumió ese desafío con otros dos jugadores que obtuvo la franquicia en ese mismo año, Tom Heinsohn y K.C. Jones. La primera campaña de Russ ya dio que hablar en la liga porque finalizó con un registro de 14,7 puntos y 19,6 rebotes, la mejor marca del certamen en ese rubro. Aunque Heinsohn haya recibido el premio al Mejor Novato del torneo.

Boston avanzó a la postemporada gracias a concluir la fase regular con el mejor récord de la competición, 44 ganados y 28 perdidos. Después, venció a Syracuse Nationals por 3 a 0 para conseguir el título de Conferencia. Y finalmente, le hizo sentirse arrepentido a Saint Louis Hawks de haber dejado ir a Russell. Con un 4-3 en las Finales, los Celtics levantaron por primera vez en su historia el trofeo Larry O’Brien.

El elenco de Red Auerbach volvió a tener una etapa regular formidable en la 1957-58, iniciando con 17 triunfos en 17 compromisos. Así, pasó a la siguiente fase con un récord de 49 victorias y 23 caídas. Además, Bill Russell recibió su primer premio al Jugador Más Valioso de la competición tras culminar con una media de 16,6 unidades y 22,7 tableros (máximo reboteador por segunda vez al hilo). Esto fue clave para que fuera convocado por primera vez en su carrera al Juego de las Estrellas.

De todos modos, Saint Louis se tomó revancha en las Finales y capitalizó la baja del pivote estrella de Bill en el tercer partido, a causa de una lesión en uno de los tobillos. Los Hawks terminaron imponiéndose por 4 a 1 para alcanzar la gloria.

LA PRIMERA DINASTÍA

Boston buscó sacarse la espina al año siguiente. Para eso, Bill Russell consolidó su juego en la pintura gracias a su fortaleza física, solidez y rapidez. En la fase regular finalizó por tercera vez consecutiva con el mejor promedio de rebotes del torneo, con un registro de 23 por juego. Asimismo, encestó 16,6 puntos por encuentro para que el elenco de Red Auerbach cosechara el mejor récord de triunfos hasta ese momento (52-20).

Y su actuación no sufrió ningún deterioro en la postemporada. El pivote firmó una media de 14,2 unidades y 27,7 tableros por partido. De esta manera, guió a los Celtics hacia las victorias sobre Syracuse Nationals por 3-2 y a Minneapolis Lakers por 4-0. El entrenador del equipo rival en las Finales, John Kundia, resaltó la importancia de Russ en el desenlace de la serie. “No le temeríamos a los Celtics sin Bill Russell. Si lo sacás, les podemos ganar. Él fue el que nos aniquiló psicológicamente”, aseguró. provocó la vuelta a la gloria del interno, y el primero de los site títulos en fila.

Bill The Hill dejó de liderar la competición en tableros en la 1959-60, debido a la aparición de Wilt Chamberlain. La figura de Philadelphia Warriors dominó los rubros de tantos y rebotes en la fase regular. Sin embargo, eso no privo al referente del conjunto de Massachusetts de establecer hitos individuales. El 5 de febrero de 1960 fue la jornada en la que capturó 51 tableros en el duelo con Syracuse. Fue la mejor marca hasta que Chamberlain hizo 55 en un enfrentamiento al año siguiente.

Por otro lado, Boston volvió a romper el récord con más festejos en la fase regular con 59 compromisos ganados. Y en los Playoffs, superaron a los Warriors del novato estrella por 4 a 2 y luego vencieron en las Finales a Saint Louis Hawks por 4 a 3. En el segundo partido de la última serie, Russ cosechó la mejor marca en la historia de los Playoffs con 40 tableros. También, se destacó con 22 tantos y 35 rebotes en el séptimo y decisivo encuentro con el fin de lograr el bicampeonato.

La rivalidad entre Bill Russell y Wilt Chamberlain cobró mucho fuerza durante la década de 1960. De todos modos, el astro de los Celtics dejó en claro cuál era su meta principal. “Para mí, una de las cosas más hermosas de ver es un grupo de hombres que coordinan sus esfuerzos hacia un objetivo común, subordinando y afirmándose alternativamente para lograr un verdadero trabajo en equipo en acción. Traté de hacer eso, todos tratamos de hacer eso, en los Celtics. Creo que lo logramos”, manifestó.

Por su parte, Don Nelson, uno de los compañeros del oriundo de Luisiana, comentó una vez: “Hay dos tipos de superestrellas. Uno se hace quedar bien a expensas de los otros muchachos en el piso. Pero hay otro tipo que hace que los jugadores que lo rodean se vean mejor de lo que son, y ese es el tipo que era Russell”.

ACRECENTANDO LA LEYENDA

En la 1960-61, Bill Russell recibió el primero de los tres premios seguidos al Jugador Más Valioso de la temporada. El formado en la Universidad de San Francisco continuaba enalteciendo su grandeza, pese a las estrellas adjudicadas anteriormente. Además, había superado por cuarta vez de las ocho al hilo la marca de rebotes en la fase regular, con 23,9 por aparición.

Bill The Hill no se detuvo ahí, sino que mantuvo su nivel superlativo en la etapa definitoria. Su promedio en la postempoada fue de 19,1 unidades y 29,9 tableros por compromiso. Así, Boston consiguió el tricampeonato después de imponerse sobe Syracuse y Saint Luis, ambas series de Playoffs por 4 a 1.

En la 1961-62, Russ terminó con su mejor registro de puntos en la fase regular, 18,9. Esto fue clave a la hora de recibir su segundo trofeo en fila al MVP. También, los Celtics llegaron a los 60 triunfos para seguir fijando nuevas marcas de la primera etapa de la campaña. Luego, sostuvo sus números personales convirtiendo 22,4 y bajando 26,5 en los Playoffs. Sus actuaciones determinaron una nueva victoria sobre los Philadelphia Warriors de Wilt Chamberlain y los Lakers (4-3 en cada serie), que en ese momento ya se habían mudado a Los Ángeles.

Su tercer galardón de forma consecutiva al Jugador Más Valioso sucedió en la 1962-63. El conjunto de Massachusetts sufrió el retiro de Bob Cousy para el inicio de esa campaña. No obstante, la selección en el Draft a John Havlicek ayudó a contrarrestar esa partida. Por eso, el equipo cosechó un registro de 58-22 y derrotó en la postemporada a Cincinatti Royals (4-2) y Los Ángeles Lakers (4-3).

Oscar Robertson se adjudicó el premio al MVP en la 1963-64. Pero Bill Russell recuperó su trono como el máximo rebotero de la liga, con una media de 24,7 por duelo. Asimismo, luego de imponerse sobre Cincinatti Royals por 4 a 1, el elenco de Red Auerbach volvió a derrotar a los Warriors de Wilt Chamberlain por 4 a 1. Este fue el quinto festejo consecutivo de los de Massachusetts.

El oriundo de Luisiana repitió su mandato en el rubro de tableros en la 1964-65, con una media de 24,1 por enfrentamiento. Y a los 30 años, mostró el valor de la longevidad al crecer en otros rubros. Terminó como el quinto mejor asistidor de la competencia con 5,3. En esa temporada se ganó su quinto y último trofeo al Jugador Más Valioso de la NBA.

Y al mismo tiempo, su equipo alargó la mejor marca de fase regular con 62 ganados y 18 perdidos. El primer oponente del centro en los Playoffs fue Wilt Chamberlain, quien estaba en su primera campaña en Philadelphia 76ers. En el quinto duelo, el interno de Boston se lució con 28 rebotes, diez tapas, siete asistencias y seis robos. La historia concluyó en el séptimo partido, con un robo memorable de John Havlicek sobre el final. Después, un nuevo triunfo contundente sobre Los Ángeles Lakers por 4 a 1 consumó el sexto campeonato al hilo de la franquicia.

LOS ÚLTIMOS BAILES

Bill Russell salió campeón de la temporada 1965-66, la cual significó la última de Red Auerdach como entrenador en jefe de Boston Celtics. Pero en la 1966-67, se produjo el punto final del reinado del equipo tras ocho títulos consecutivos. Philadelphia 76ers, de la mano de Wilt Chamberlain, se desquitó después de caer muchas veces en el intento.

En esa misma campaña, Bill The Hill comenzó a experimentar sus primeras vivencias como coach. No dejó de jugar en el elenco de Massachusetts mientras dirigía a sus compañeros, lo que se trataba de un hecho sin precedentes. Fue el primer afroamericano en transformarse en DT de la NBA, por lo tanto también derribaba las barreras que soñaba vencer durante una infancia dura por el racismo que rodeaba al país.

Como coach, Russ obtuvo un bicampeonato en 1968 y 1969. Así, incrementó sus conquistas a diez en la carrera como jugador. En ambas Finales, Boston consolidó su hegemonía del momento superando en ambas ocasiones a los Lakers, que ya contaban a partir de ahí con Wilt Chamberlain. Jerry West, integrante del conjunto angelino, no tuvo dudas a la hora de declarar sobre los enfrentamientos. “Si tuviera que elegir a cualquier jugador de básquet de esta liga, mi opción número 1 sería Bill Russell. Nunca me deja de impresionar”, expresó el base.

Luego de esas hazañas, Bill Russell decidió colgar las zapatillas y dejar libre el cargo de entrenador de los Celtics. En 1973 lo volvió a intentar asumiendo como coach de Seattle Supersonics. Estuvo acompañando al plantel en su desarrollo durante cuatro años. Llegó a clasificar a Playoffs en 1975 y 1976, pero acordó su salida tras quedarse afuera de la postemporada en 1977.

Su última prueba fue en Sacramento Kings, en la campaña 1987-88. No obstante, dejó de ser DT tras 58 partidos dirigidos, de los cuales ganó apenas 17. Luego, estuvo un tiempo siendo comentarista televisivo y llegó a actuar en un capítulo de Miami Vice.

SU NOMBRE QUEDÓ REGISTRADO

El 31 de julio de 2022, la familia comunicó la noticia que nunca nadie quiso que se hiciera realidad: Bill The Hill falleció a sus 88 años. Luego, los homenajes de franquicias, jugadores, entrenadores e hinchas se distribuyeron en todas las redes sociales. Inclusive, Michael Jordan escribió: “Fue un pionero: como jugador, como campeón, como primer entrenador negro de la NBA y como activista. Preparó y marcó el camino para todos los jugadores negros que llegaron a la liga después de él, incluido yo. El mundo perdió una leyenda”.

El oriundo de Luisiana nunca ganó un premio al MVP de las Finales porque todavía no existía ese galardón durante su época. Por ende, David Stern saldó la cuenta pendiente al nombrar el trofeo desde 2009 como el Bill Russell NBA Finals Most Valuable Player Award. “Inspiró, no solo a los fans del básquet, sino también a todos los norteamericanos. Es respetado por colegas, entrenadores, espectadores, y su legado ha claramente resistido a lo largo del tiempo”, contó el aquel entonces Comisionado de la liga.

En la previa a la temporada 75 de la historia de la NBA, la 2020-21, la organización estadounidense anunció a los mejores 75 jugadores de todos los tiempos. Bill Russell se ganó un lugar en esa lista, ya que su dominio del juego trascendió décadas y generaciones.

En 13 años vistiendo la casaca de Boston Celtics, cosechó todo tipo de logros para dejar a la franquicia entre las mejores de la historia. Sus hitos fueron diez campeonatos (1957, 1959 a 1966, 1968 y 1969), cinco premios al Jugador Más Valioso (1958, 1961 a 1963 y 1965), 12 apariciones en el Juego de las Estrellas (1958 a 1969, MVP en 1963), tres inclusiones en el Mejor Quinteto (1959, 1963 y 1965), cuatro veces máximo reboteador (1958, 1959, 1964 y 1965) y un reconocimiento como Mejor Defensor del Año (1969).

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