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Perfiles NBA: Bob Cousy, un artista de las asistencias

Cooz fue la primera gran estrella de la liga recordada por su impresionante lectura, inteligencia y precisión para pasar la pelota.

Bob Cousy Boston

La liga tuvo jugadores emblemáticos que estamparon su sello en la memoria de todos los seguidores por su talento, inteligencia y visión de juego. En los últimos años, Chris Paul, Steve Nash y John Stockton fueron algunas de la figuras que demostraron esas virtudes a la hora de pasar el balón y distribuir los ataques.

Pero a Bob Cousy se lo recuerda como el primero en imponer jerarquía en esa faceta del juego. De esta manera, guió a Boston Celtics hacia la gloria en la década de 1950 y deslumbró durante sus últimas andanzas en Cincinnati Royals en los ’60. “Los Celtics no estarían aquí sin él. Si hubiera jugado en Nueva York, habría sido tan grande como Babe Ruth. Creo que lo es de todos modos”, dijo el aquel entonces propietario de la franquicia, Walter Brown.

Robert Joseph Cousy nació el 9 de agosto de 1928 en Queens, New York. Tuvo una infancia durísima, ya que su madre falleció en sus primeros años de edad. Su padre era un inmigrante francés y sobrevivía a un contexto económico turbulento siendo taxista. Estados Unidos en esa época estaba desbordado por la Crisis que afectó al país desde 1929 hasta fines de la década de 1930.

Pero la difícil niñez se transformó en una historia de superación. Bob Cousy comenzó a jugar al básquet a los 13 años en Andrew Jackson High School. Fue cortado al concluir el primer año, e intentó encontrar su suerte en Saint Albans Lindens. De todos modos, en su segunda temporada sufrió una fractura en la mano derecha.

El oriundo de Queens ya sabía cambiar situaciones negativas en positivas. Por eso, decidió trabajar su dominio del balón con la mano izquierda. Así, se transformó en un jugador ambidiestro con mucho potencial de cara al futuro. Y afortunadamente, el entrenador de Andrew Jackson High School, Lou Grummond, vio su progreso durante un encuentro y lo reincorporó al equipo. De esta manera, se catapultó al básquet universitario un tiempo después.

YA ASOMABA SU EXPERIENCIA PROFESIONAL

Desde 1946, arregló su llegada a Holy Cross tras sentirse interesado por el programa deportivo que ofrecía la Universidad. Ahí estuvo durante cuatro campañas, desempeñándose y desarrollando sus habilidades. El gran golpe dio en un partido durante su último certamen, la 1949-50.

El juego se llevó a cabo en el Boston Garden, debido a que la cancha del colegio no estaba en condiciones de realizar compromisos de importante nivel. A falta de cinco minutos, el público demandó el ingreso de Cousy a la acción. El entrenador siguió el consejo de los espectadores y lo puso en el parquet. Y Bob no defraudó: once puntos en la recta final y un gancho de mano izquierda para encestar el tiro ganador.

Luego, el armador comandó al equipo hacia 26 triunfos consecutivos que lo clasficaron al Torneo de la NCAA en 1950. A pesar de haber perdido en la primera ronda con North Carolina State, su destino estaba más que claro que iba a ser la mejor liga del mundo.

Bob Cousy Holy Cross
Bob Cousy ya era un talento excepcional en la Universidad (FOTOGRAFÍA: Gentileza Holy Cross Newsroom).

Al principio, Boston Celtics no lo seleccionó en el Draft 1950. “Necesitamos un gran hombre. Los hombres pequeños son una moneda de diez centavos por docena. Se supone que debo ganar, no perseguir a los locales”, manifestó el entrenador Red Auerdach.

Tri-Cities Blackhawks lo eligió en el Draft, pero lo traspasó inmediatamente a Chicago Stags. Sin embargo, esta última franquicia se desvinculó de la NBA previo al inicio de la campaña 1950-51. Entonces, el Comisionado de la competencia en ese momento, Maurice Podoloff, anunció que tres jugadores del conjunto de Illinois podían ser movidos a otras franquicias. Ellos eran Max Zaslofsky, Andy Phillip y el mismo Bob Cousy.

Se juntaron tres propietarios en un hotel para sortear a los jugadores que irían a sus respectivos equipos: Boston Celtics, New York Knicks y Philadelphia Warriors. El dueño del conjunto de Massachusetts, Walter Brown, reveló su reacción cuando recibió a Cousy en el sorteo: “Podría haber caído al piso”.

IMPACTO TEMPRANO

Boston Celtics había estado en la competición desde sus inicios en 1946. En los primeros cuatro años, la franquicia solamente clasificó a Playoffs en una sola ocasión (1948). Sin embargo, la historia empezó a cambiar de la mano de Bob Cousy.

Como novato, llamó la atención de todos al promediar 15,6 puntos, 6,9 rebotes y 4,9 asistencias por partido en la 1950-51. Así, se ganó por primera vez de las 13 seguidas un lugar en el Juego de las Estrellas. Además, le dio al elenco el pasaje a la postemporada mediante una marca de 39 ganados y 30 perdidos. No obstante, cayó en la primera ronda ante New York Knicks.

Los Celtics continuaron obteniendo boletos a Playoffs de forma consecutiva. Y en 1953, Cooz (uno de sus apodos) inició con la racha de ocho reconocimientos en fila al máximo asistidor del torneo. Su media en la 1952-53 fue de 7,7 pases gol por compromiso.

A su vez, los de Red Auerdach superaron en la primera ronda de postemporada a Syracuse Nationals. El segundo enfrentamiento quedó en la historia grande debido a que Cousy encestó 50 tantos para asegurar el triunfo del partido y la serie en el cuarto tiempo suplementario. De hecho, 25 anotó en esos cuatro tiempos extras para contrarrestar las cinco ausencias de Boston por acumulación de faltas personales, aunque también le haya ocurrido lo mismo al oponente. No obstante, perdieron en las Finales de la División Este con un rival conocido, New York Knicks.

En la 1953-54, Bob añadió un hito individual a su carrera porque recibió el premio al MVP del All Star Game. Asimismo, comenzó a tener otro apodo al mantener la seguidilla como máximo pasador de esa competición: “Houdini of Hardwood”. Su registro en esa fase regular fue de 19,2 unidades, 5,5 tableros y 7,2 asistencias por aparición.

En la 1955-56, la franquicia verde incorporó a K. C. Jones, Frank Ramsey y Jim Loscutoff con el fin de potenciar al plantel. Pero la meta de luchar por el anillo se pospuso durante varias campañas, ya que no pudieron llegar más lejos que las Finales de la División. Necesitaban un plus para poder cumplir con el objetivo que venía quedando pendiente hasta ese momento.

LA ÉPOCA DORADA

Boston sacó la lotería en el Draft 1956 tras draftear a dos jugadores que se transformarían en leyendas de la franquicia, Tom Heinsohn y Bill Russell. El elenco estaba completo para dar el salto calidad. El primer aviso lo dio en la fase regular, cosechando una marca de 44 ganados y 28 perdidos.

Por su parte, Bob Cousy recibió el premio al Jugador Más Valioso del Año después de lucirse con un registro de 20,6 puntos, 4,8 rebotes y 7,5 asistencias. Y además, obtuvo su segundo trofeo al MVP del Juego de las Estrellas. La temporada se redondeó de manera memorable, ya que el conjunto de Red Auerdach venció a Saint Louis Hawks por 4 a 3 en las Finales del certamen. De esta manera, se adjudicó la primera estrella de su historia con Cooz como protagonista.

Esto fue el principio de una de las eras más gloriosas de los Celtics. Los Hawks se vengaron de los de Massachusetts en las Finales de 1958. Sin embargo, Boston se redimió en 1959 de la mano del oriundo de Queens. No solo que su media en la campaña fue de 20 unidades, 5,5 tableros y 8,6 pases gol, sino también estableció un récord en un partido contra Minneapolis Lakers. El 27 de febrero de 1959, repartió 28 asistencias y 19 de ellos en un tiempo. El rival le sentó bien porque entregó un total de 51 en los cuatro juegos de las Finales, otra marca que no se ha quebrado desde el día. Así, recibió su segundo anillo tras barrer a los Lakers por 4 a 0.

En la 1959-60, fue galardonado por octava y última vez como el máximo pasador de la liga con un registro de 9,5. Con esta arma tan poderosa, lideró a Boston hacia la tercera conquista luego de superar en las finales a Saint Louis Hawks por 4 a 3 en las Finales de 1960. No volvió a finalizar primero en el rubro de asistencias en la 1960-61, pero integró el Mejor Quinteto de la competencia. Y también, levantó la cuarta copa y la tercera al hilo después de que Boston le ganara a los mismos Hawks por 4 a 1.

Cousy siguió dos años más en el elenco de Massachusetts con el objetivo de saborear un poco más lo que fue una de las etapas míticas de la franquicia. En 1962 y 1963, el conjunto de Red Auerdach superó en las Finales a los Lakers, que para esos torneos ya se habían mudado a Los Ángeles. La rivalidad creció notablemente con aquellas batallas en las instancias más importantes de la NBA. Pero Bob experimentó el arranque de ese clásico que tuvo como principal protagonista a los Celtics.

Houdini of Hardwood se retiró con la gloria en sus manos. Cinco títulos de forma consecutiva y seis en total, además de siete participaciones en las Finales. Fue testigo y responsable del arranque de la grandeza del equipo verde en la mejor liga del mundo. El 17 de marzo de 1963 fue su último encuentro de fase regular, y se la denominó “The Boston Tear Party”. Los fans hicieron resonar un grito emotivo y ensordecedor: “Te amamos, Cooz”. Y hasta el famoso Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, tuvo algo que decir: “El juego lleva un sello indeleble de tus raras habilidades y audacia competitiva”.

“Cooz era el maestro ofensivo absoluto. Lo que Russell era en defensa, lo era Cousy en ataque: un mago. Una vez que la pelota llegaba a sus manos, nosotros simplemente despegábamos, sin molestarnos en mirar atrás. No teníamos que hacerlo. Él nos encontraría. Cuando estabas en una posición para anotar, la pelota estaría allí”. Afirmó Tom Heinsohn, su compañero y otro emblema de Boston. El legado de Bob quedará en la memoria de los seguidores de los Celtics.

EL REGRESO COMO DT

Bob Cousy retornó a la Universidad para dirigir a Boston College desde 1963 hasta 1969. Con un récord de 117 victorias y 38 derrotas, llevó al equipo a tres apariciones al National Invitational Tournament y una clasificación a la final de dicho certamen en 1969. Asimismo, participo de dos Torneos de la NCAA en 1967 y 1969.

A partir de la 1969-70, se hizo cargo de Cincinnati Royals. En el cierre de aquella temporada, volvió a ponerse las zapatillas como jugador con 41 años de edad. El objetivo era incrementar la venta de entradas de un equipo que buscaba la continuidad en la comptencia. Su permanencia en la franquicia duró cuatro años, inclusive cuando se mudó a Kansas City en 1962. Ahí, dirgió a dos jugadores que iniciaban sus respectivas carreras, y demostraban su potencial como estrellas en los años siguientes. Ellos fueron Oscar Robertson y Nate Archibald.

EN LA LISTA DEFINITIVA

La NBA anunció el martes 19 de octubre a los 75 mejores jugadores de su historia. Lógicamente, Bob Cousy tuvo su lugar en el Olimpo de los jugadoes legendarios que enaltecieron y popularizaron a la liga. Sobretodo, por ser un armador del juego con características que resultaban inéditas para su época.

Así, se ganó el afecto de los aficionados, tanto de Boston Celtics como de la competición. Entre su vitrina de logros hay seis campeonatos de la NBA (1957 y 1959 hasta 1963), un premio al Jugador Más Valioso (1957), 13 apariciones en el Juego de las Estrellas (1951 a 1963, MVP en 1954 y 1957), diez inclusiones en el Mejor Quinteto (1952 a 1961) y ocho veces máximo asistidor de la temporada (1953 a 1960).

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