Los Golden State Warriors confirmaron que Stephen Curry seguirá fuera de las canchas al menos 10 días más mientras se recupera de una lesión persistente en su rodilla derecha. El base fue reevaluado este miércoles y el diagnóstico no trajo buenas noticias para una franquicia que se desmorona en la recta final de la temporada regular.
El diagnóstico: síndrome de dolor patelofemoral
La lesión que tiene a Curry al margen se conoce oficialmente como síndrome de dolor patelofemoral con contusión ósea, algo que en términos coloquiales se llama «runner’s knee» («rodilla de corredor»). El base de 37 años ya acumula 15 partidos consecutivos ausente y ahora sumará al menos cinco más a esa cifra.
La buena noticia, si es que puede llamarse así, es que la resonancia magnética más reciente descartó cualquier daño estructural. No hay rotura de ligamentos ni problemas graves. Pero el dolor sigue ahí y los Warriors no quieren arriesgar a su estrella, sobre todo considerando que cumple 38 años este sábado 14 de marzo.
Según reportaron Shams Charania y Anthony Slater de ESPN, Curry será reevaluado en 10 días, lo que significa que su regreso más temprano sería con apenas una docena de partidos restantes en la temporada.
Los Warriors se hunden sin Curry
Los números hablan por sí solos. Sin Curry en la cancha esta temporada, los Warriors tienen un récord de 9-17. El equipo cayó al noveno puesto del Oeste con marca global de 32-33, peleando por un lugar en el Play-In cuando muchos esperaban que compitieran por algo más grande.
La última derrota antes de este anuncio fue un doloroso revés 130-124 en tiempo extra contra los Chicago Bulls el 10 de marzo, un juego donde la falta de generación ofensiva sin el base fue evidente. Los próximos cinco partidos que Curry se perderá incluyen visitas complicadas, entre ellas el duelo en New York el domingo como parte de la transmisión de Sunday Night Basketball de NBC.
Para colmo, la situación se agravó aún más con la baja de Jimmy Butler, quien se rompió el ligamento cruzado anterior y no volverá a jugar esta temporada. Butler había llegado a Golden State como refuerzo clave, pero su rodilla dijo basta, dejando a los Warriors con un agujero enorme en la creación de jugadas.
Curry sigue siendo élite cuando juega
Lo frustrante para los fanáticos de los Warriors es que cuando Curry está en la cancha, sigue siendo uno de los mejores del planeta. En los partidos que disputó esta temporada, promedió 27.2 puntos y 4.8 asistencias por juego, tirando un 39.1% desde el triple. Su capacidad para atraer defensores y abrir espacios es lo que hace funcionar toda la ofensiva de Golden State, y sin él todo se traba.
Steve Kerr ha intentado buscar alternativas, pero la realidad es que no hay forma de reemplazar lo que Curry genera. El equipo pierde fluidez, los espacios se cierran y los compañeros no encuentran tiros cómodos. Es la historia de siempre cuando el mejor tirador de la historia se sienta.
¿Qué le espera a Golden State?
La pregunta ahora es si los Warriors pueden mantenerse a flote hasta que Curry regrese. Con un récord bajo .500 y la competencia feroz en el Oeste, cada derrota los acerca más al abismo. Equipos como el Thunder de SGA y los Lakers de Luka Doncic no aflojan, y quedar fuera del Play-In sería un golpe durísimo.
Draymond Green tendrá que cargar con más responsabilidad en ambos lados de la cancha. Andrew Wiggins necesita ser más agresivo en ataque. Y los jóvenes del roster deberán dar un paso adelante si quieren mantener vivas las esperanzas de postemporada.
El reloj corre y Curry no estará para detenerlo. Los Warriors enfrentan la parte más dura de su calendario sin su mejor jugador y sin Butler. Si logran sobrevivir estas dos semanas con un récord decente, el regreso de Curry podría darles el empujón necesario. Pero si la racha negativa continúa, ni siquiera el mejor tirador de triples de todos los tiempos podrá salvarlos.
Mientras tanto, en la NBA la vida sigue y los rivales no esperan. Cada partido que Curry se pierde es un partido donde Golden State juega con una mano atada – y eso, en el competitivo Oeste de esta temporada, puede ser la diferencia entre playoffs y vacaciones tempranas.