New York Knicks está en un momento complicado. Con récord de 42-25 y terceros en el Este, el equipo de Mike Brown viene de perder tres de sus últimos cinco partidos, incluyendo dos derrotas seguidas en Los Ángeles que dejaron más preguntas que respuestas. Y la pregunta más grande es clara: ¿pueden Karl-Anthony Towns y Jalen Brunson funcionar juntos cuando más importa?
Towns: talento de sobra, rol difuso
KAT promedia 20.0 puntos por partido esta temporada, su cifra más baja desde su año de novato en 2015-16 cuando promedió 18.3 con Minnesota. Los minutos bajaron, la eficiencia también, y el centro dominicano ha tenido problemas para encontrar su lugar en el esquema ofensivo de Brown.
Los números cuentan una historia interesante: los Knicks tienen marca de 16-11 cuando Towns lanza 15 tiros o más, pero 24-12 cuando tira menos de 15 veces. Eso sugiere que el equipo funciona mejor cuando KAT no fuerza su ofensiva y deja que el juego fluya a través de Brunson.
El propio Brown lo dejó claro en febrero, antes de la remontada contra los Rockets. Levantó la mano bien alto para simbolizar a Brunson como primera opción, y la bajó unos centímetros para ubicar a Towns. «Veo a KAT y probablemente está donde debería estar», dijo el entrenador.
Towns, por su parte, reconoció la dificultad: «Mi carrera ha sido tan loca que tuve que aprender a ir con la corriente». El talento está ahí, pero el encaje sigue siendo un trabajo en progreso.
Brunson necesita encontrar su ritmo
Todo el ataque de los Knicks pasa por Brunson. Mikal Bridges y OG Anunoby no son creadores confiables desde el perímetro, así que cuando el base de Villanova no está fino, el equipo sufre. Y últimamente no ha estado fino.
En sus últimos 31 partidos, Brunson promedió 23.1 puntos. En los primeros 30, iba a 29.4. La caída es notable. En una racha reciente de tres juegos contra los Lakers, Nuggets y el Thunder, metió apenas 16 de 50 tiros. Los rivales lo están doblando más, le están siendo más físicos, y Brown todavía busca las respuestas.
«Es humano, y va a tener noches así», dijo Brown. «Y su historial muestra que va a sacarlo adelante».
Mantenerlo sano es prioridad. La temporada pasada se perdió un mes con un esguince de tobillo que lo afectó en la primera ronda contra los Pistons. No pueden darse ese lujo de nuevo.
La defensa mejoró, pero hay que sostenerla
Desde el 15 de enero, los Knicks han sido el mejor equipo defensivo de la NBA con 106.1 puntos permitidos por cada 100 posesiones. Eso contrasta fuerte con los dos meses anteriores, donde fueron el equipo número 23 con 117 puntos por cada 100 posesiones. El cambio ha sido radical.
Josh Hart se sorprendió al enterarse de las estadísticas: «Si eso dicen los números, no creo que estén equivocados». Según Hart, la clave ha sido la atención al detalle y la fisicalidad.
Brown y sus coordinadores defensivos, Darren Erman y Brendan O’Connor, les mostraron video de los Pistons, el Thunder y los Suns para que vieran cómo esos equipos usan la fisicalidad a su favor. El problema es que contra los Lakers y los Clippers volvieron a caer. La consistencia defensiva será clave para sobrevivir en los playoffs.
Mitchell Robinson y el compromiso del grupo
Hay buenas noticias también. El plan con Mitchell Robinson ha funcionado. Después de jugar solo 48 partidos en las últimas dos temporadas por lesiones, el centro ya lleva 48 esta campaña con un manejo inteligente de minutos (19.2 por juego). Sus rebotes ofensivos por 36 minutos lideran toda la liga con 8.0, un arma brutal que genera tiros liberados para los tiradores.
Y después está la accountability, la palabra favorita de Brown. Tras la derrota ante unos Lakers sin LeBron James, el entrenador estuvo visiblemente frustrado. «Ya sea este partido u otro, siempre soy directo. No le pongo azúcar a nada».
El dueño James Dolan fue todavía más directo en enero: «Queremos llegar a las Finales. Y deberíamos ganar las Finales». Ese es el estándar. El piso mínimo es llegar a las Finales de la NBA.
¿Qué viene para los Knicks?
Con seis semanas de temporada regular por delante, los Knicks están a dos juegos de los Celtics por el segundo puesto y apenas 1.5 por encima de los Cavaliers. Si caen al cuarto puesto, podrían cruzarse con los Pistons en primera ronda, un equipo que les ganó los tres enfrentamientos de la temporada.
El 9 de abril los espera un duelo clave contra Boston, que acaba de recuperar a Jayson Tatum de su lesión en el tendón de Aquiles. Y este domingo reciben a unos Warriors que podrían estar sin Stephen Curry, fuera por lesión en la rodilla.
Towns y Brunson tienen que encontrarse en cancha. El talento está, la infraestructura está, el entrenador con experiencia de Finales está. Ahora falta que las piezas encajen cuando el balón sube. Porque en el Madison Square Garden, la paciencia tiene límite.