Victor Wembanyama volvió a la cancha después de perderse el Juego 3 por una conmoción cerebral y respondió con una actuación descomunal: 27 puntos, 12 rebotes, 7 tapones y 4 robos. Su equipo, San Antonio Spurs, remontío una desventaja de 19 puntos para aplastar a Portland Trail Blazers 114-93 y ponerse 3-1 en la serie.
Pero el momento más revelador de la noche no fue un tapón ni una volcada espectacular. Fue lo que dijo Wemby sobre el protocolo que retrasó su regreso: «Fue muy decepcionante. No por los Spurs. Pero la forma en que se manejó la situación fue muy decepcionante».
Victor Wembanyama on the NBA’s concussion protocol:
— Underdog NBA (@UnderdogNBA) April 26, 2026
«I don’t want it to become a distraction. Ask me again at the end of the season … but the way the situation was handled was very disappointing.»pic.twitter.com/aF1nU8weKg
El protocolo de conmoción que generó tensión
Wembanyama sufrió la conmoción en la primera mitad del Juego 2 y avanzó exitosamente por el protocolo de la NBA con la idea de jugar el viernes en el Juego 3. El equipo y el jugador eran optimistas, pero la liga no le dio la autorización final hasta una hora antes del Juego 4.
El Jugador Defensivo del Año no quiso entrar en detalles: «No quiero que sea una distracción. Preguntame después de la temporada. Todos los doctores, especialmente los de los Spurs, me cuidaron muy bien. Pero la forma en que se manejó la situación… no voy a dar detalles».
Como cubrimos en nuestro resumen del Juego 2, la conmoción de Wemby fue uno de los momentos más preocupantes de la serie. Ahora, su frustración con el proceso agrega una nueva capa a la historia.
Remontada histórica: de -19 a ganar por 21
Portland dominaba 58-41 al descanso después de un parcial de 18-3 que incluyó volcadas, triples y un estadio encendido. Los Blazers parecían encaminados a empatar la serie.
Los Spurs abrieron el tercer cuarto con un parcial de 13-0 en menos de cuatro minutos. Devin Vassell lideró la carga con 9 puntos en el período, mientras Wemby aportó 6 puntos, 4 tapones y un robo solo en esos doce minutos. El francés empató el partido 74-74 con un mate sobre el aro justo antes de la bocina del tercer cuarto.
En el último período, De’Aaron Fox y Keldon Johnson conectaron triples consecutivos para poner el 90-77. San Antonio superó a Portland 73-35 en la segunda mitad – el segundo mayor diferencial en un segundo tiempo de playoffs en la historia de la NBA, solo detrás de los Warriors en la Final de Conferencia 2018 contra Houston.
Números de leyenda para Wemby
Con su actuación del domingo, Wembanyama se convirtió en el primer jugador en registrar al menos 25 puntos y 5 tapones en su primer partido de playoffs como visitante desde que se lleva registro oficial de tapones (1973-74).
También se sumó a un club exclusivo: es el cuarto jugador con 60 puntos, 20 rebotes y 10 tapones en sus primeros tres partidos de postemporada, junto a Patrick Ewing, David Robinson y Alonzo Mourning.
En los tres partidos que jugó en la serie, los rivales anotaron solo 10 puntos cuando Wemby les contestó un tiro, con Portland tirando 5-30 (16.7%) en esas situaciones.
Avdija lidera a unos Blazers contra las cuerdas
Deni Avdija fue el mejor de Portland con 26 puntos, pero ni su esfuerzo alcanzó. Hubo un momento tenso cuando Avdija y Stephon Castle intercambiaron empujones a falta de dos minutos: «Podés ser duro, podés ser físico, pero hay un nivel de falta de respeto que no voy a aceptar», dijo el israelí.
Castle, que había sido la figura del Juego 3 con 33 puntos, pareció lesionarse la mano izquierda en el primer tiempo pero regresó a la cancha.
El martes se puede cerrar en San Antonio
El Juego 5 será el martes en el Frost Bank Center, donde los Spurs pueden avanzar a segunda ronda.
«Tenemos que encontrar las respuestas antes de tener la espalda contra la pared», dijo Wemby. «Pero esto también muestra la fortaleza de nuestro equipo. En la adversidad, nos unimos más. Nos alimentamos de la energía del otro».
Fox, que sumó 28 puntos como máximo anotador del partido, lo resumió así: «Cuando estamos abajo, buscamos por qué. Tratamos de arreglarlo. Y cuando empatamos, empezamos a sentirnos bien».