Josh Giddey fue sometido a una artroscopia en el tobillo derecho y estará alejado de las canchas durante tres meses, aunque se espera que llegue sin problemas al inicio del campamento de pretemporada. La operación cierra una temporada en la que el base australiano firmó números de carrera – 17 puntos, 9.1 asistencias y 8.3 rebotes – pero solo pudo disputar 54 partidos por molestias en el isquiotibial y el tobillo.
Chicago apunta a una renovación total
Los Bulls terminaron 12° en la Conferencia Este con marca de 31-51 y acumulan cuatro temporadas consecutivas sin playoffs. La franquicia ya movió fichas de cara al futuro: contrató a Bryson Graham como vicepresidente ejecutivo de operaciones de baloncesto en reemplazo de Arturas Karnisovas y busca nuevo entrenador tras la renuncia de Billy Donovan, que decidió irse antes de generar una situación incómoda con la nueva oficina deportiva.
El panorama no es del todo gris. Chicago cuenta con casi $60 millones de espacio salarial y dos selecciones de primera ronda en el próximo Draft, incluyendo la 4° elección global. Esas herramientas, sumadas al regreso de Giddey y al desarrollo de VJ Edgecombe – seleccionado 3° en el Draft 2025 y tercero en la votación al Novato del Año detrás de Cooper Flagg y Kon Knueppel – configuran una base sobre la cual Graham deberá construir.
Giddey, pieza clave del proyecto
A sus 23 años, el australiano demostró que puede ser un armador de élite cuando está sano. Sus 9.1 asistencias por partido lo ubicaron entre los mejores pasadores de la liga. El desafío para el nuevo cuerpo técnico será mantenerlo en cancha y rodearlo de un plantel que pueda competir en un Este donde los Cavaliers y los 76ers en plena reestructuración también buscan reinventarse.
La artroscopia fue exitosa y no se reportaron complicaciones. Si los plazos se cumplen, Giddey estará en la cancha para el primer día de pretemporada con un Chicago que apuesta a dejar atrás cuatro años de mediocridad.