Cooper Flagg acaba de entrar en la historia de la NBA por la puerta grande. El rookie de los Dallas Mavericks anotó 51 puntos en la derrota 138-127 ante Orlando Magic, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en alcanzar la marca de 50 puntos en un partido. Con apenas 19 años y 103 días, Flagg destrozó el récord que ostentaba Brandon Jennings, quien había logrado la hazaña con 20 años y 52 días cuando vestía la camiseta de los Milwaukee Bucks.
La noche del viernes en el American Airlines Center quedará grabada en los libros de la liga, aunque el sabor agridulce de la derrota -la número 53 de la temporada para los Mavericks- no permite celebraciones a lo grande. Flagg completó una actuación descomunal con 19 de 30 en tiros de campo, incluyendo seis triples, su mejor marca personal desde el arco. Pero lo más impresionante fue su explosión en el último cuarto: 24 puntos en menos de ocho minutos.
La polémica que encendió la mecha
El partido tuvo un momento de máxima tensión en el cuarto período que terminó con tres expulsiones y mucho enojo en el banco de Dallas. Todo arrancó cuando Desmond Bane, escolta del Magic, empujó a Flagg por la espalda durante una penetración, provocando una pérdida de balón que los árbitros no sancionaron. La frustración del número 1 del draft fue inmediata: encaró al referí Sean Corbin de forma airada y recibió una técnica por dirigirse «irrespetuosamente con lenguaje profano» al oficial, según explicó el jefe de árbitros Justin Van Duyne.
Ahí Jason Kidd perdió la paciencia. El entrenador de los Mavs confrontó a los árbitros y también se llevó su técnica, pero al continuar gritando «múltiples insultos personales» sin regresar al banquillo, fue expulsado del partido. Cinco segundos después, Naji Marshall siguió el mismo camino tras recibir su segunda falta técnica por «continuar insultando al oficial desde el banco».
«Creo que estaba justificado, no voy a mentir», dijo Flagg después del partido. «Hablé con Bane después de la jugada. Me dijo que estaba intentando hacerme la falta intencionalmente, así que honestamente no sé cómo los tres árbitros ahí afuera no vieron eso. Obviamente, no debieron tener el ángulo correcto o no estaban prestando atención, pero se la perdieron. Creo que ese tipo de reacción está justificada porque realmente no hay excusa».
Kidd, que protestó varias veces esta temporada por la falta de respeto que según él recibe su joya rookies de parte del arbitraje, fue contundente: «Somos una familia. Tenemos que protegernos unos a otros y entender que la forma en que se estaba arbitrando el partido estuvo por debajo del promedio».
Cuando el aro se hace inmenso
A pesar del caos arbitral y de que los Mavericks iban perdiendo por 17 puntos cuando faltaban 3 minutos y 35 segundos, la afición del American Airlines Center dejó escapar algunos abucheos cuando Frank Vogel, asistente que tomó las riendas tras la expulsión de Kidd, sacó a Flagg de la cancha. El rookie estaba a solo cinco puntos de la barrera de los 50 y la gente quería verlo hacer historia.
51 POINTS FOR COOPER FLAGG.
FIRST TEENAGER TO SCORE 50 IN AN NBA GAME 🚨 pic.twitter.com/kaZiyOTczI
— NBA (@NBA) April 4, 2026
Vogel escuchó el pedido. Según lo planeado, pidió tiempo muerto tras la siguiente posesión para darle un respiro a Flagg antes de devolverlo a la cancha. El alero no defraudó: clavó su sexto triple de la noche menos de un minuto después y alcanzó el hito con un tiro en suspensión con giro en la pintura, recibiendo además la falta. Con 2:05 por jugar, convirtió el tiro libre y llegó a 51 puntos, superando los 49 que había anotado el 29 de enero ante los Charlotte Hornets -partido donde enfrentó a Kon Knueppel, su ex compañero de habitación en Duke y su principal competidor por el premio al Novato del Año.
«Siempre es divertido entrar en ese tipo de modo», confesó Flagg. «El aro se ve enorme. Tus compañeros te buscan, te ayudan. Pero amo ganar, así que ese era mi enfoque principal. Es difícil para mí disfrutar completamente cuando estamos abajo por 20, por 10, por 15 durante la mayor parte del partido».
Kidd, quien después de su expulsión se fue primero a su oficina y luego al vestuario junto a Marshall y P.J. Washington -quien no jugó por enfermedad-, alcanzó a presenciar desde la intimidad del locker room la exhibición final de su estrella. La racha arrancó con una volcada espectacular sobre Paolo Banchero, la joven estrella del Magic, y no paró hasta hacer historia.
Con esta actuación, Flagg se convirtió en el noveno novato en la historia de la NBA en anotar 50 puntos en un partido. Las actuaciones históricas de rookies siempre fueron un termómetro del talento generacional, y lo que Flagg está mostrando confirma que los Mavericks pescaron oro con la primera selección del draft.
La temporada de Dallas está lejos de ser la soñada, con 53 derrotas acumuladas y un futuro incierto a corto plazo. Pero noches como esta demuestran que el futuro de la franquicia tiene nombre y apellido.