Oklahoma City Thunder sigue lanzado hacia el cierre de la temporada regular NBA y ahora suma una noticia clave: el regreso de Jalen Williams. El alero All-NBA volvió este lunes tras perderse 26 de los últimos 28 partidos por una distensión en el isquiotibial derecho y fue parte del contundente triunfo 123-103 ante Philadelphia 76ers.
En apenas 20 minutos, Williams aportó 18 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias, en una actuación que dejó algo más importante que los números: la sensación de que el Thunder empieza a recuperar piezas en el momento justo.
Una vuelta clave para Oklahoma City
Más allá de su producción inmediata, Williams dejó un mensaje claro tras el partido disputado en el Xfinity Mobile Arena: físicamente se siente mejor que en cualquier momento de la temporada.
«Mi muñeca se siente mejor que nunca», aseguró, en referencia a la cirugía que lo marginó durante más de un mes al inicio del curso.
El propio jugador explicó que necesitaba tiempo para recuperar sensaciones: «Ahora pude parar, trabajar y hacer lo que normalmente hago en ese proceso. Estoy en un muy buen lugar».
Con esa recuperación ya consolidada, el foco pasa por otro lado: ritmo y continuidad. «Ahora se trata de recuperar las piernas y encontrar el ritmo con el equipo», agregó.
Una temporada marcada por las lesiones
El caso de Williams resume bastante bien lo que fue el año del Thunder. El alero disputó apenas su partido número 27 de la temporada y no jugaba desde el 11 de febrero, cuando había anotado 28 puntos en 20 minutos ante Phoenix Suns.
Aquel regreso duró poco: volvió a resentirse del isquiotibial derecho y eso lo dejó afuera varias semanas más. Todo en un contexto en el que ya venía de un arranque tardío tras su operación de muñeca.
Sin embargo, lejos de frustrarse, eligió otro enfoque: «No diría que fue frustrante. Si estuviera en otro equipo tal vez sí, pero acá hay buena energía. Intenté usar las lesiones como algo positivo».
El Thunder, cada vez más cerca de su versión ideal
El regreso de Williams se da en un momento ideal. Oklahoma City llegó a 12 victorias consecutivas y tiene un impresionante récord de 15-1 desde el All-Star Game.
Además, empieza a acercarse a algo que fue casi imposible durante toda la temporada: tener a su rotación completa disponible.
De hecho, el quinteto titular del Game 7 de las Finales apenas jugó junto en seis ocasiones en todo el año, acumulando solo 41 minutos en cancha antes de este tramo.
Las lesiones fueron una constante en el plantel. Shai Gilgeous-Alexander se perdió 12 partidos, mientras que Jalen Williams, Isaiah Hartenstein, Alex Caruso y Ajay Mitchell superaron los 20 encuentros ausentes.
En ese contexto, la profundidad del equipo terminó siendo una solución inesperada. «Puede ser una bendición disfrazada», analizó Williams. «Nos obliga a encontrar cómo jugar juntos. Tenemos un problema por nuestra profundidad».
Un cierre de temporada con ambición de campeón
Con el regreso progresivo de sus piezas, el Thunder apunta a usar las últimas semanas de la fase regular para afinar su funcionamiento de cara a los playoffs.
El objetivo es claro: defender el título y darle continuidad a una estructura que ya mostró de lo que es capaz, como quedó reflejado durante las Finales NBA 2025 ante Indiana Pacers.
Los números respaldan la ilusión. Oklahoma City lidera la NBA en rating defensivo y posee el mejor net rating de la liga (+11), tres puntos por encima de su perseguidor más cercano.
Mientras tanto, la pelea por el primer puesto del Oeste sigue abierta. San Antonio Spurs se mantiene a tres partidos, con el desempate a favor, cuando restan diez juegos para el cierre.
Para el entrenador Mark Daigneault, el regreso de los lesionados representa un nuevo desafío: «No es fácil reintegrar jugadores, pero también es un crédito para los que estuvieron sanos y elevaron al equipo. Estoy entusiasmado».
Con Williams de vuelta y el plantel casi completo, Oklahoma City entra en la recta final con una certeza: el Thunder vuelve a estar entero. Y eso, en esta liga, lo cambia todo.
Una base joven que ya piensa en sostener una era
El regreso de Williams también potencia una estructura que la franquicia ya empezó a blindar a largo plazo. Oklahoma City aseguró la continuidad de una de sus piezas centrales con la extensión millonaria firmada por el propio Jalen Williams y también reforzó su proyecto con la renovación de Chet Holmgren.
Con Shai como bandera, Williams recuperado y Holmgren consolidado, el Thunder no solo quiere llegar sano a los playoffs: quiere seguir construyendo algo grande.