Luka Doncic no estará en cancha por varias semanas, pero su compromiso con los Lakers quedó más que claro: viajará a Europa para someterse a un tratamiento especializado en su lesión de isquiotibiales izquierdo. La noticia la confirmó su agente, Bill Duffy de WME Basketball, en medio de días turbulentos para una franquicia de Los Ángeles que perdió dos piezas fundamentales en cuestión de horas.
El esloveno sufrió una distensión de grado 2 en el isquiotibial izquierdo durante la aplastante derrota 134-96 ante Oklahoma City Thunder el jueves pasado. La imagen de Doncic saliendo de cancha tocándose la parte posterior de la pierna en el tercer cuarto fue un golpe directo al estómago para los Lakers, que ahora deberán navegar el final de la temporada regular y potencialmente el inicio de playoffs sin su estrella máxima.
After consultation with Lakers doctors and his own medical team, Luka Doncic will seek specialized medical treatment in Europe on his Grade 2 left hamstring in an attempt to expedite his return to play, agent Bill Duffy of WME Basketball tells me and @mcten. pic.twitter.com/qutILIxzMK
— Shams Charania (@ShamsCharania) April 6, 2026
La decisión de buscar atención médica en el Viejo Continente se tomó después de consultas con los doctores de los Lakers y su propio equipo médico. Aunque las lesiones de isquiotibiales de grado 2 suelen requerir aproximadamente un mes de recuperación, Duffy dejó en claro que Doncic está motivado para regresar durante los playoffs. No es para menos: hizo 600 puntos en el mes de marzo y llegaba a la postemporada en plenitud de condiciones. No es el único: Austin Reaves, quien está fuera por una lesión de grado 2 en el músculo oblicuo izquierdo, comparte el mismo objetivo.
El plan de supervivencia de los Lakers sin sus figuras
JJ Redick lo resumió con claridad el domingo: «Ambos van a intentar volver, y nuestro trabajo es extender la temporada para que puedan regresar». El técnico de los Lakers sabe que el desafío es monumental. Mientras Doncic finalizaba los planes para su tratamiento en Europa, su equipo enfrentó a los Dallas Mavericks en un partido que expuso las vulnerabilidades de una plantilla diezmada.
La derrota 134-128 ante los Mavs mostró un equipo intentando mantenerse a flote con alineaciones completamente improvisadas. Los Lakers permitieron 41 puntos en el primer cuarto, con el novato Cooper Flagg anotando 19 de sus 45 puntos en ese período inicial. El déficit llegó a ser de 22 puntos antes de que L.A. intentara una remontada que nunca terminó de concretarse, sin poder acortar la diferencia a menos de cinco.
LeBron James hizo lo suyo con 30 puntos (12-22 en tiros de campo), 15 asistencias y nueve rebotes, pero hasta el Rey necesita ayuda. Luke Kennard logró su primer triple-doble en carrera con 15 puntos, 16 rebotes y 11 asistencias, mientras que Jaxson Hayes aportó 23 puntos saliendo del banco. Los cinco titulares anotaron en doble dígito, pero el problema estuvo en la defensa, donde los Mavericks dispararon con 52.3% de efectividad y 43.8% desde el perímetro.
«Creo que todos sintieron que estaban en buen ritmo», dijo James después del partido. «Pero para que juguemos al nivel que queremos jugar, va a depender del lado defensivo».
Un equipo improvisando sobre la marcha
La situación es tan caótica que el quinteto inicial de James, Kennard, Deandre Ayton, Rui Hachimura y Jake LaRavia nunca había jugado junto esta temporada, mucho menos comenzado un partido. El lineup que arrancó el segundo cuarto -James, Jarred Vanderbilt, Hayes, Maxi Kleber y Kobe Bufkin- tampoco había compartido cancha antes. Es el símbolo perfecto de una franquicia improvisando después de enterarse de la lesión de Doncic el viernes y la de Reaves, que lo mantendrá fuera entre cuatro y seis semanas.
«Me eché la siesta después del entrenamiento y me desperté con esa noticia, fue como otro golpe a la cabeza», confesó James sobre los resultados de la resonancia magnética de Reaves el sábado. «Fue un golpe al corazón, obviamente, y al pecho y al sistema principal con Luka… Pero esa noticia nos llegó algo rápido, y con AR… sabíamos que se haría una resonancia, pero me desperté de mi siesta ayer y vi esa noticia, y dije: ‘Mierda’. Ese fue literalmente mi tono».
La sinceridad de James refleja el momento que atraviesan los Lakers. Las lesiones en momentos clave de la temporada pueden definir campañas enteras, y L.A. está experimentando ese temor en carne propia justo cuando la postemporada se asoma en el horizonte.
Redick fue claro antes del partido contra los Mavs: será «todos a la cancha» para estos Lakers mermados. «La carga no va a recaer solo en LeBron para crear toda la ofensiva», advirtió el entrenador. Y efectivamente, los Lakers respondieron con 36 asistencias -empatando su segunda marca más alta en un partido esta temporada- para darse una oportunidad.
«Obviamente, corrimos algunas formaciones que no han visto en todo el año», dijo Kennard. «Y cuando estábamos abajo, nos mantuvimos unidos, algo que hemos estado haciendo».
La carrera por los playoffs y el regreso esperado
Con marca de 50-28, los Lakers se mantienen en el tercer puesto de la Conferencia Oeste, con el tiebreaker a favor contra Denver Nuggets (50-28) que ocupa el cuarto lugar. La derrota 122-108 de los Minnesota Timberwolves ante los Charlotte Hornets el domingo aseguró que lo peor que pueden terminar los Lakers es quintos, posición actualmente ocupada por los Houston Rockets (48-29), con cuatro partidos por disputar.
El próximo compromiso de L.A. será el martes, precisamente contra Oklahoma City, el equipo que provocó la lesión de Doncic. Será una prueba inmediata de la capacidad de este roster para competir sin sus estrellas principales.
La esperanza de los Lakers radica en extender su campaña lo suficiente para que Doncic y Reaves puedan regresar. El esloveno apostará por el tratamiento europeo para acelerar su recuperación, confiando en la experiencia médica del continente donde forjó su carrera antes de llegar a la NBA.