Las franquicias de la NBA solían cambiar los escudos con el fin de renovar el emblema que los identificaba. De esta manera, había un toque moderno en el logo para que las nuevas generaciones se sintieran atraídos por esos equipos. Sin embargo, Chicago Bulls fue el único elenco de la competencia que mantuvo el mismo que utilizó desde sus inicios en el año 1966.
En gran parte tuvo que ver la legendaria dinastía que formó el conjunto de Illinois en la década de 1990. Con Michael Jordan a la cabeza, los de la Ciudad del Viento dominaron la liga levantando el trofeo Larry O’Brien en seis ocasiones. Además, obtuvieron tres tricampeonatos en ese glorioso período. La primera seguidilla abarcó desde 1991 hasta 1993 y la segunda, de 1996 a 1998.
Los seis títulos de Chicago Bulls enaltecieron, no solo a la franquicia, sino también a la NBA. El movimiento Jordan globalizó la competición y generó que las imágenes del torneo llegaran a cada del rincón. Y el principal responsable era MJ, quien vestía la camiseta número 23 del equipo dirigido por Phil Jackson.
La principal figura de la liga a fines del siglo XXI lucía el logo del toro en su uniforme. Por ende, todos los fanáticos del certamen querían conseguir esa indumentaria porque lo usaba Su Majestad. Toda esta movida causó una revolución en la imagen de la franquicia de la Ciudad del Viento.
Y esa imagen perduró durante el tiempo. Si bien Michael Jordan dejó de ser parte de Chicago Bulls tras el campeonato en 1998, la dirigencia decidió que el equipo siguiera con el mismo escudo y los mismos colores. Quedaron indelebles en el recuerdo de los hinchas los momentos memorables del número 23 conquistando la liga con jugadas icónicas.
Por más de que hayan pasado décadas del simbólico tiro contra Utah Jazz, Michael Jordan cautivó a todos los seguidores con sus rendimientos descomunales, en cualquier cancha y condición. Entonces, Chicago se vio beneficiado de las proezas del formado en la Univeridad de Carolina del Norte, lo que lo llevó a mantener la misma a lo largo del tiempo.
EL ORIGEN

El logo se reveló en 1966, cuando la ciudad de Chicago regresó a la NBA. Había estado en los inicios de la competencia bajo el apodo de «Stags». No obstante, fue corta la estadía de ese equipo en la competición. Pero 20 años después, el cambio de su denominación a los «Bulls» les trajo mejor suerte.
Dean Wessel se encargó de crear el escudo representativo para Chicago. La intención fue crear un logo que se identificara con la ciudad. Por lo tanto, se eligió la relación de la ciudad con la pretigiosa industria de la carne y se conformó la imagen. Un toro de color rojo con una imagen seria e intimidante y con cuernos manchados de sangre en los extremos.
Los escudos más longevos en la mejor liga del mundo fueron aquellos que despertaban motivación, rudeza y agresividad. Y los Bulls se ganaron la continuidad por su espíritu de ataque y fortaleza en su símbolo. Además de estar vinculado con parte del patrimonio de la ciudad.
#SabiasQue los Chicago Bulls son el ÚNICO equipo de la NBA que no ha cambiado su logo desde su fundación (1966) pic.twitter.com/4NRxdh4QnS
— Pasion Basket (@PasionBasketNBA) July 15, 2022
Desde la llegada de Michael Jordan mediante el Draft de 1984, Chicago pasó un período de crecimiento progresivo. En sus primeros dos años de vida ya había podido clasificar a Playoffs en años consecutivos. Luego, llegó hasta las Finales de Conferencia en la temporada 1973-74. Y en la siguiente campaña, la 1974-75, logró el título de la División Central y regresó a las Finales del Este.
Diez años después, arribó Su Majestad a la NBA con el fin de generar un antes y después en la historia de la competición. Y los Bulls fueron de la mano con la globalización de la imagen del número 23. Por eso, el logo del toro impuso respeto y agresividad, lo cual se ganó el cariño de los fans de cada generación.