Contamos buenas historias de básquetbol. Contenido especial sobre NBA, Juegos Olímpicos, FIBA y mucho más.

Steve Kerr seguirá en Golden State Warriors: la dinastía no terminó, pero entra en su capítulo más delicado

Parecía que era el final, pero habrá un capítulo más en San Francisco, porque el coach renovó por dos temporadas más.

Steve Kerr seguirá al frente de los Warriors | FOTOGRAFÍA gentileza CBS Sports.

Steve Kerr acordó un nuevo contrato de dos años para continuar como entrenador de Golden State Warriors, una decisión que sostiene una de las sociedades más exitosas de la NBA moderna y, al mismo tiempo, abre una etapa cargada de preguntas sobre el futuro inmediato de la franquicia.

Después de tres semanas de deliberación, reuniones internas y análisis deportivo, Kerr decidió regresar al banco de Golden State. El acuerdo lo mantendrá como uno de los grandes protagonistas del último tramo de la era de Stephen Curry, en una organización que ya no domina la liga como antes, pero que todavía se resiste a cerrar definitivamente su ciclo más glorioso.

Según los reportes, el nuevo vínculo será por dos temporadas y mantendrá a Kerr como el entrenador mejor pagado de la NBA en salario anual. La última campaña percibió 17.5 millones de dólares, una cifra que refleja su peso histórico dentro de la franquicia y su lugar entre los técnicos más importantes de todos los tiempos.

Steve Kerr seguirá como entrenador de Golden State Warriors

La continuidad de Kerr no fue una simple formalidad. Durante las últimas semanas, el entrenador mantuvo varias reuniones con Joe Lacob, dueño mayoritario de Golden State Warriors, y Mike Dunleavy, gerente general de la franquicia. En esas conversaciones no solo se discutió el contrato, sino también la identidad ofensiva del equipo, la dirección del plantel y el horizonte competitivo de la organización.

La frase que circuló dentro del equipo explicó bien el clima de la negociación: «Nunca iba a ser una cuestión de dinero. Teníamos que tomar la mejor decisión deportiva».

Ese punto resulta clave. Kerr no estaba analizando solamente cuánto cobraría, sino si todavía era el hombre indicado para liderar a un equipo que envejeció, perdió profundidad, sufrió lesiones y ya no tiene el margen de error de sus mejores años.

Desde comienzos de la semana, dentro de la franquicia se sabía que Kerr tenía intención de regresar. Los últimos detalles se resolvieron entre el viernes por la noche y el sábado por la mañana. Con eso, Golden State aseguró la continuidad del entrenador que transformó para siempre la historia del equipo.

Una decisión que no estaba garantizada

La permanencia de Steve Kerr no era algo seguro. En octubre, durante el campamento de entrenamiento, el propio entrenador había dejado abierta la posibilidad de no continuar. Su postura fue clara: no buscaría una extensión anticipada y prefería atravesar la última temporada de su contrato antes de definir su futuro.

El contexto tampoco ayudó. Golden State Warriors terminó la temporada con récord de 37-45, quedó décimo en la Conferencia Oeste y fue eliminado por Phoenix Suns en el play-in. Para una franquicia acostumbrada a competir por campeonatos, ese cierre obligó a una reflexión profunda.

Tras la eliminación en Phoenix, Kerr fue sincero: «Todavía amo entrenar, pero lo entiendo. Estos trabajos tienen fecha de vencimiento. Hay una racha que ocurre, y cuando la racha termina, a veces es momento de sangre nueva e ideas nuevas».

La frase tuvo peso porque no sonó a excusa. Sonó a diagnóstico. Kerr entendía que el ciclo podía estar agotado, incluso si su relación con Curry, Draymond Green y la organización seguía siendo fuerte.

Stephen Curry fue clave para sostener la era Kerr

Golden State incluso realizó un sondeo informal sobre posibles reemplazantes en caso de que Kerr decidiera irse. Sin embargo, las figuras más importantes de la franquicia nunca empujaron una ruptura. Ni Joe Lacob, ni Mike Dunleavy, ni Stephen Curry querían un divorcio.

Curry, en particular, fue muy claro después de la eliminación: «Quiero que el entrenador sea feliz. Quiero que esté entusiasmado con el trabajo. Quiero que crea que es el hombre indicado para el puesto. Quiero que tenga la oportunidad de disfrutar lo que hace».

El mensaje fue fuerte porque Curry no habló solo desde el afecto. Habló desde la comprensión del momento. El base sabe que su propia ventana competitiva está entrando en una etapa decisiva y que el entrenador debe estar convencido de querer atravesar ese tramo.

Kerr y Curry están unidos por una historia irrepetible. Juntos cambiaron la forma de jugar al básquetbol en la NBA, convirtieron a Golden State en una potencia global y construyeron una identidad basada en movimiento, tiro, inteligencia colectiva y confianza.

La llegada de Kerr que cambió para siempre a los Warriors

Steve Kerr fue contratado en mayo de 2014, en una decisión que en ese momento generó debate. Mark Jackson, su antecesor, era respetado por buena parte del vestuario y había ayudado a Golden State a recuperar competitividad. Incluso Curry tenía una relación fuerte con él.

Pero la dirigencia entendió que el equipo necesitaba otro salto. Joe Lacob y Bob Myers apostaron por Kerr, que no tenía experiencia previa como entrenador principal en ningún nivel. La decisión fue arriesgada, pero terminó siendo una de las más importantes en la historia moderna de la NBA.

En su primera temporada, Golden State Warriors ganó 67 partidos, terminó con la mejor defensa de la liga y la segunda mejor ofensiva. Curry fue elegido MVP y el equipo conquistó el primer campeonato de la franquicia en 40 años.

La revolución había comenzado.

De los 73 triunfos a la llegada de Kevin Durant

La temporada siguiente elevó todavía más la dimensión del proyecto. Golden State firmó un récord histórico de 73 victorias en fase regular y Curry se convirtió en el primer MVP unánime en la historia de la NBA.

Aquel equipo no logró cerrar el año con el título, porque perdió las Finales ante Cleveland Cavaliers después de estar 3-1 arriba. Pero esa derrota no terminó con la dinastía. Al contrario, la empujó hacia otro nivel.

En julio de 2016, Golden State incorporó a Kevin Durant y armó una de las estructuras más dominantes que se hayan visto. Con Kerr en el banco, Curry como eje cultural, Draymond como motor competitivo, Klay Thompson como amenaza letal y Durant como anotador imparable, los Warriors ganaron los títulos de 2017 y 2018.

La dinastía parecía invencible, aunque el tiempo terminaría demostrando que incluso los equipos más brillantes tienen desgaste, lesiones, tensiones y límites.

Cuatro campeonatos y un lugar entre los grandes entrenadores de la historia

Con Steve Kerr, Golden State Warriors ganó cuatro campeonatos de la NBA y disputó seis Finales. Los títulos llegaron en 2015, 2017, 2018 y 2022, este último con un valor especial porque funcionó como reivindicación después de lesiones, salidas importantes y años de transición.

Ese anillo de 2022 confirmó que Kerr no había sido solamente el administrador de un plantel lleno de talento. También había sido capaz de reconstruir una estructura competitiva alrededor de un núcleo veterano, ajustar roles y sostener una cultura ganadora.

Su carrera como entrenador lo ubica en una lista muy reducida. Durante la última temporada regular, Kerr se convirtió en el cuarto entrenador más rápido en la historia de la NBA en alcanzar las 600 victorias. Solo Phil Jackson, Pat Riley y Gregg Popovich lo lograron en menos partidos.

La conexión no es casual: Kerr fue dirigido por Jackson en Chicago Bulls y por Popovich en San Antonio Spurs. De ambos tomó ideas, liderazgo y manejo de grupos. Como jugador ganó cinco campeonatos. Como entrenador, ya suma cuatro más.

El desgaste de una dinastía que ya no domina la NBA

La continuidad de Kerr llega en un momento muy distinto al de los años dorados. Golden State ya no es el equipo que imponía miedo antes de empezar una serie. El núcleo envejeció, las lesiones golpearon fuerte y varias apuestas del draft no entregaron el salto esperado.

En cuatro de las últimas siete temporadas, los Warriors no clasificaron a los playoffs. Para una franquicia que durante años definió el estándar de la liga, ese dato marca un cambio de época.

Kerr también atravesó dificultades personales y físicas. Durante sus años como entrenador principal, debió ausentarse del equipo en distintas ocasiones por complicaciones derivadas de una cirugía de espalda. Aun así, siempre volvió al banco y sostuvo su influencia dentro del vestuario.

El desafío ahora es otro: no se trata de construir una dinastía, sino de determinar si todavía queda una última carrera competitiva alrededor de Curry.

La última etapa de Stephen Curry en Golden State

El regreso de Kerr está directamente vinculado con el futuro de Stephen Curry. El base continúa bajo contrato por una temporada más y se espera que más adelante haya conversaciones sobre una posible extensión.

Ese dato condiciona todo. Golden State sabe que no puede permitirse una reconstrucción lenta mientras Curry todavía tiene nivel para competir. La franquicia necesita mejorar el plantel, recuperar energía y encontrar una estructura capaz de pelear en una Conferencia Oeste cada vez más exigente.

Kerr será el encargado de conducir ese proceso. Su continuidad le da estabilidad al proyecto, pero no resuelve por sí sola los problemas del equipo. Golden State necesita más tamaño, más consistencia, mejor salud y una rotación más confiable.

La pregunta ya no es si Kerr sabe ganar. Eso está probado. La pregunta es si todavía puede reinventar a los Warriors una vez más.

Qué necesita Golden State Warriors para volver a competir

La dirigencia de Golden State tiene por delante un verano decisivo. Con Kerr de regreso y Curry todavía en el centro del proyecto, el equipo buscará ser agresivo para mejorar el plantel mediante la agencia libre, traspasos y el Draft.

El primer punto será definir qué tan fuerte quiere apostar la franquicia a una última ventana competitiva. Si el objetivo es volver a pelear seriamente por los playoffs y algo más, la estructura actual necesita cambios.

El segundo punto será encontrar jugadores que encajen con la filosofía Kerr-Curry. Golden State necesita piezas que puedan tomar decisiones rápidas, defender múltiples posiciones, castigar desde el perímetro y sostener el ritmo mental de un sistema que siempre exigió lectura, movimiento y disciplina.

El tercer punto será aceptar que la nostalgia no alcanza. La historia de los Warriors es inmensa, pero el presente obliga a tomar decisiones frías. La continuidad de Kerr mantiene viva la identidad, aunque también aumenta la responsabilidad de actualizarla.

Steve Kerr y una renovación que marca el tono del futuro

El nuevo contrato de Steve Kerr no significa que Golden State Warriors vaya a volver automáticamente a la elite. Tampoco garantiza que Curry tendrá una última carrera profunda en playoffs. Pero sí deja una señal clara: la franquicia no quiere cerrar esta era de cualquier manera.

Kerr seguirá al frente porque todavía cree en el trabajo, porque Curry lo respalda y porque la organización entiende que su liderazgo sigue teniendo valor en un momento de transición.

La dinastía ya no está en su punto más alto. Eso es evidente. Pero tampoco está completamente apagada. Mientras Curry siga en cancha y Kerr siga en el banco, Golden State conservará una parte de aquello que lo convirtió en uno de los equipos más influyentes de la historia del básquetbol.

El desafío será enorme: reinventarse sin negar el pasado, competir sin vivir de los recuerdos y encontrar una última versión capaz de sostenerse en una NBA que cambió mucho desde aquel primer título de 2015.

Steve Kerr decidió quedarse. Ahora Golden State Warriors deberá demostrar que todavía tiene algo más para contar.

Compartir

OTROS ARTÍCULOS

OKC espera en Finales de Conferencia por el ganador de Spurs-Wolves; Detroit y Cleveland están igualados 2-2.
El crack francés, expulsado por una Flagrante 2 en el cuarto partido en Minneápolis, podrá estar en el quinto encuentro.
El crack francés de San Antonio recibió una falta flagrante de Grado 2 y tuvo que abandonar temprano el choque ante Timberwolves
New York se llevó la serie cómodo y es Finalista de Conferencia; Victor Wembanyama fue expulsado en Timberwolves-Spurs
BA BALL
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Podés revisar nuestra política de privacidad en las páginas de privacidad y cookies.