La temporada regular de la NBA llega a su recta final y la pelea por el MVP se define en estos últimos 10 días con un duelo apasionante: Victor Wembanyama, el fenómeno francés de 22 años, intenta arrebatarle el trofeo a Shai Gilgeous-Alexander en lo que sería una de las remontadas más dramáticas en la historia reciente del premio. Según la tercera y última encuesta informal de ESPN, que consultó a 100 miembros de los medios especializados, el base del Thunder mantiene su ventaja, pero el centro de los Spurs ha convertido esta carrera en algo mucho más emocionante de lo que parecía hace apenas dos meses.
La encuesta, que replica el sistema de votación oficial de la NBA, le otorga a Gilgeous-Alexander 958 puntos tras aparecer en el primer lugar de 88 de las 100 boletas. Wembanyama quedó segundo con 658 puntos, una diferencia de 300 que parece considerable pero que no refleja del todo la narrativa que está construyendo el jugador de 2.24 metros en San Antonio. Completaron el top cinco Nikola Jokic de los Nuggets, Luka Doncic de los Lakers y otros candidatos que quedaron muy por detrás en esta carrera de dos caballos.
El tsunami de los Spurs que catapultó a Wembanyama
Para entender cómo llegamos a este punto hay que mirar un dato demoledor: desde el 1 de febrero, los Spurs ganaron 27 de 29 partidos. Sí, leyeron bien. Una racha absolutamente bestial que los metió en la conversación por el mejor récord de la NBA y que puso a Wembanyama en el centro de la discusión del MVP. Este rendimiento del equipo texano no tiene precedentes recientes y explica por qué un jugador en su tercera temporada está peleando un premio que históricamente se les ha escapado a las jóvenes estrellas.
Si Wembanyama ganara el MVP, sería el primer jugador en lograrlo tan temprano en su carrera desde que Derrick Rose lo hizo hace 15 años. Ese dato histórico le agrega peso a su candidatura, aunque también expone lo difícil que es para un jugador tan joven convencer a los votantes, especialmente cuando enfrente tiene a un guardia de 27 años que busca convertirse en el jugador número 14 en la historia de la liga en ganar MVPs consecutivos y el número 16 en ganarlo al menos dos veces.
Los números de Wembanyama son estratosféricos: promedia 24.5 puntos, 11.4 rebotes, 3.1 asistencias y 3.1 bloqueos, liderando la NBA en esta última categoría. Pero más allá de las estadísticas individuales, lo que realmente está jugando a su favor es el momentum. El francés viene mostrando un nivel de dominancia que pocos jugadores exhiben en toda una carrera, y lo hace con apenas 22 años.
SGA no se deja intimidar y responde en la cancha
La noche del lunes pasado resumió perfectamente esta batalla. Wembanyama fue brillante contra los Bulls: 41 puntos, tres triples, 16 rebotes y tres bloqueos en una victoria contundente de San Antonio. Parecía el momento perfecto para que la narrativa girara definitivamente hacia el francés. Pero un par de horas después, Gilgeous-Alexander respondió con autoridad: 47 puntos en una victoria en tiempo extra contra los Pistons, líderes de la Conferencia Este.
Cuando le preguntaron después del partido si quería comentar sobre la pelea por el MVP, SGA fue directo: «No, estoy bien. Gracias por preguntar. Sí, estoy bien. Dejo que mi juego hable por mí». Esa actitud de mantener el foco en lo importante mientras el ruido externo aumenta es precisamente lo que ha llevado a Gilgeous-Alexander a liderar cinco encuestas consecutivas desde mediados de la temporada pasada.
Los números del armador canadiense son igual de impresionantes: 31.6 puntos por noche con un 55.3% de efectividad en tiros de campo, además de 4.4 rebotes, 6.5 asistencias y 1.4 robos. Y está haciendo todo esto mientras lidera al Thunder al mejor récord de la NBA por segundo año consecutivo, superando lesiones clave en el roster como la de Jalen Williams, quien apenas jugó 31 partidos esta temporada por una cirugía de muñeca en el verano y una distensión en los isquiotibiales sufrida en enero.
Diez días para definir la historia
Lo fascinante de esta carrera es que ambos casos son legítimos. SGA tiene la narrativa del bicampeonato, el mejor récord de la liga y números ofensivos superiores. Wembanyama contraataca con la racha más impresionante de la temporada, un impacto defensivo sin comparación y la posibilidad de convertirse en el MVP más joven desde Rose. Además, el francés dejó atrás los problemas del año pasado cuando no alcanzó el umbral de 65 partidos para ser elegible en los premios, un obstáculo que este año no debería enfrentar.
Luka Doncic, que viene de anotar 600 puntos en el mes de marzo -algo que no ocurría desde Michael Jordan en 1987-, y Nikola Jokic, que sigue produciendo números de otro planeta en Denver, completan un top cuatro de lujo. Pero la realidad es que esta pelea es entre dos: el guardia que quiere cimentar su legado y el centro que quiere escribir el suyo de forma acelerada.
Con solo 10 días restantes de temporada regular, cada partido es una declaración. Cada victoria de los Spurs le suma peso a Wembanyama, pero el Thunder no da señales de aflojar el paso. La encuesta de ESPN sugiere que SGA tiene la victoria prácticamente asegurada con esa ventaja de 300 puntos, pero en el deporte las narrativas pueden cambiar en un instante. Lo que es seguro es que tenemos una de las peleas por el MVP más emocionantes de los últimos años, y estos últimos días prometen ser electrizantes.