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Donovan Mitchell no juega ante los Bulls por contusión en el ojo

La estrella de los Cavaliers sufrió una lesión y se pierde el partido frente a Chicago.

Donovan Mitchell, el líder de los Cleveland Cavaliers
Donovan Mitchell, el líder de los Cavs | FOTOGRAFÍA gentileza Diario Marca.

Los Cavaliers tendrán que arreglárselas sin su estrella. Donovan Mitchell se perderá el partido del jueves ante los Bulls por una contusión en el ojo izquierdo, una lesión que arrastra desde esta semana y que claramente lo afectó en su última aparición. El escolta intentó jugar el martes por la noche en Milwaukee, pero la realidad fue contundente: no podía ver bien y su rendimiento lo demostró.

La situación no es menor para Cleveland. Mitchell es el motor ofensivo del equipo, y perderlo en esta etapa de la temporada complica los planes de un conjunto que busca consolidarse de cara a los playoffs. El golpe ocurrió durante una práctica a principios de semana cuando chocó con Evan Mobley, dejándole el ojo inyectado en sangre.

Un guerrero que intentó, pero no pudo

Mitchell es de esos jugadores que no se bajan fácil. El martes, a pesar de la lesión, salió a la cancha contra Milwaukee. Pero los números no mienten: apenas 4 de 14 en tiros de campo para 19 puntos. Para un tipo que promedia 28.0 puntos por partido esta temporada con un 48% de efectividad, esos registros hablan de un problema serio.

Después del partido, el propio Mitchell fue claro y directo: le costó mucho porque «realmente no podía ver por su ojo izquierdo». No hay mucho que agregar cuando el jugador mismo reconoce que está jugando prácticamente tuerto. Esa sinceridad habla de la gravedad del asunto y de que forzar la máquina no tiene sentido cuando la visión está comprometida.

El entrenador Kenny Atkinson confirmó antes del duelo en Chicago que Mitchell venía lidiando con visión borrosa. «No es como una córnea raspada, nada peligroso, pero tenemos que dejar que se aclare», explicó el técnico. La buena noticia es que no hay daño estructural grave, pero la mala es que no hay forma de apurar la recuperación de este tipo de contusiones. El ojo necesita tiempo para que la inflamación baje y la visión vuelva a la normalidad.

Cleveland sin sus piezas clave

La ausencia de Mitchell no es el único dolor de cabeza para Atkinson. Los Cavaliers también están sin Jarrett Allen, quien se perdió su séptimo partido consecutivo el jueves por una tendinitis en la rodilla derecha. Y las noticias no mejoran: Allen tampoco estará disponible para el sábado contra los Pelicans.

Perder a tu máximo anotador y a tu centro titular al mismo tiempo es un golpe duro para cualquier equipo con aspiraciones serias. Allen es fundamental en la pintura tanto en defensa como en el rebote, y Mitchell es simplemente irremplazable en el aspecto ofensivo. Más allá de sus 28 puntos por noche, el escolta también aporta 5.9 asistencias y 4.5 rebotes en los 61 partidos que disputó esta temporada.

La lesión ocular de Mitchell recuerda lo frágiles que pueden ser estos momentos en una temporada. Un simple choque en práctica puede cambiar el panorama de un equipo en cuestión de segundos. No hay maldad, no hay jugada sucia, solo mala suerte en un contacto con Mobley durante un entrenamiento rutinario.

Cleveland ha tenido una temporada sólida y está bien posicionado rumbo a los playoffs, pero estos últimos partidos de la temporada regular son cruciales para mantener el ritmo y definir posiciones. La responsabilidad ofensiva caerá sobre otros hombros mientras Mitchell recupera la visión completa.

¿Cuánto tiempo estará afuera?

La gran pregunta es cuándo volverá Mitchell a las canchas. Las contusiones oculares son impredecibles. Pueden mejorar en un par de días o extenderse por una semana o más, dependiendo de la gravedad del impacto y cómo responda el cuerpo. El hecho de que Atkinson haya mencionado que no es algo peligroso es tranquilizador, pero la realidad es que sin visión clara, un jugador de élite como Mitchell simplemente no puede rendir al nivel que su equipo necesita.

Lo inteligente es darle descanso. Ya vimos el martes lo que pasa cuando intenta jugar sin ver bien: tiros errados, menor efectividad y el riesgo de empeorar la lesión o sufrir otra por no tener la visión periférica completa. En un deporte donde las decisiones se toman en fracciones de segundo y la coordinación ojo-mano es fundamental, jugar con un ojo comprometido es prácticamente como jugar con una mano atada.

Los Cavaliers deberán gestionar estos días con inteligencia. El equipo ha mostrado profundidad durante la temporada, pero no hay duda de que Mitchell es insustituible. La rotación tendrá que ajustarse, otros jugadores deberán asumir más responsabilidad ofensiva y Atkinson tendrá que exprimir al máximo su plantel disponible.

La esperanza es que se trate solo de unos pocos partidos. Con los playoffs acercándose, Cleveland necesita a su estrella al 100%. Mitchell ha sido el líder indiscutido del equipo toda la temporada, y cualquier aspiración seria en la postemporada pasa por tenerlo sano y viendo con claridad. Por ahora, toca esperar, cuidar el ojo y confiar en que la contusión se resuelva sin complicaciones. Chicago primero, Nueva Orleans después, y ojalá Mitchell pueda volver pronto a hacer lo que mejor sabe: anotar puntos y guiar a los Cavaliers hacia la gloria.

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BA BALL
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