Tyrese Haliburton ya no solo es el líder de los Indiana Pacers. Es el símbolo del milagro, el rostro de lo improbable, el arquitecto de una postemporada que desafía cualquier lógica. El jueves por la noche, con un tiro en el final ante Oklahoma City Thunder, Haliburton volvió a hacerlo: escribió otro capítulo inolvidable en los Playoffs NBA 2025.
Con apenas 0.3 segundos en el reloj y tras haber estado en desventaja durante todo el partido -incluido un -15 con 9:42 por jugar-, Haliburton sacó de la galera un tiro imposible que silenció el Paycom Center y le dio a Indiana dos cosas: la primera ventaja de la noche en el último suspiro y el triunfo en el Juego 1 de las Finales NBA.
La quinta remontada de +15 puntos
Indiana lo volvió a hacer. Fue su quinta remontada de 15 o más puntos en estos playoffs, algo jamás visto desde que existen registros detallados play-by-play en la NBA. Y como tantas otras veces, el autor intelectual del milagro fue Haliburton: 14 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias para liderar a unos Pacers indomables.
Lo de Indiana Pacers es historia pura: Por 5ta vez en estos playoffs dan vuelta un partido que perdían por, al menos, 15 pts.
Enorme lo de Tyrese Haliburton para arrancar estas Finalespic.twitter.com/TZH3PPzvL5
— Historias de NBA (@nba_historias) June 6, 2025
El verdugo de la postemporada
Lo de Tyrese no es casualidad ni un golpe de suerte. Es una tendencia. Ya lo había hecho con Milwaukee Bucks en la primera ronda, anotando la canasta ganadora en el Juego 5 para eliminar a Giannis y compañía. Luego, en semifinales, repitió contra los Cleveland Cavaliers, con un triplazo a 1.1 segundos del cierre que selló una remontada desde -20.
En la final del Este, la víctima fue New York Knicks: Haliburton forzó la prórroga en el Juego 1 con un triple -luego corregido a doble- tras ir abajo por 14 con menos de tres minutos en el último cuarto. Indiana ganó ese partido. Y comenzó a forjar su mito.
Haliburton: clutch por naturaleza
Lo que distingue a Haliburton en este recorrido no es solo su eficacia en los cierres, sino su capacidad para resurgir incluso cuando su equipo parece hundido. No importa si pierden por 15, 20 o 10 puntos. No importa si quedan dos minutos o 20 segundos. Con Haliburton, los Pacers siempre tienen vida.
Su sangre fría, su visión de juego y su habilidad para encontrar tiros incómodos y convertirlos en dagas letales han transformado esta carrera de Indiana en algo casi místico. Ya no se trata de sorpresa: se trata de identidad. Los Pacers de Haliburton creen. Y eso es más poderoso que cualquier ventaja numérica.
El héroe improbable que se volvió costumbre
En una NBA plagada de estrellas consagradas, Tyrese Haliburton está construyendo una narrativa que lo eleva por su capacidad de cambiar el destino de un partido con una sola jugada. De Milwaukee a Cleveland, de New York a Oklahoma City, su firma ya quedó grabada en las pesadillas de sus rivales.
La historia continúa. Pero una cosa es segura: si el reloj corre y el partido está cerca de definirse, el balón tiene que ir a las manos de Haliburton. Porque nadie, absolutamente nadie, domina el arte del resurgimiento como él.