En 2014, Michael Carter-Williams fue sensación de la NBA. Con una temporada debut digna de película -16.7 puntos, 6.2 rebotes y 6.3 asistencias- fue elegido Rookie del Año con la camiseta de los Philadelphia 76ers.
Una década más tarde, el ex perimetral de 1.96 metros vuelve a la competencia, pero esta vez lejos del básquetbol: hará su debut como boxeador amateur el próximo 29 de mayo en New York, enfrentando a Sam Khativ en un combate a tres rounds en peso pesado.
El evento, llamado Broad Street Brawl, no es solo un show: servirá para recaudar fondos para Bigvision Community, una ONG que acompaña a jóvenes en recuperación por abuso de sustancias.
Una carrera que empezó arriba… y se transformó
Carter-Williams fue drafteado por Philadelphia 76ers en 2013 con el pick 11. Todo parecía encaminado a una carrera estelar. Sin embargo, fue traspasado a Milwaukee Bucks durante su segunda temporada y luego comenzó un recorrido errante: pasó por Chicago, Charlotte, Houston y Orlando, donde jugó su último partido en la NBA en 2023.
Su retiro oficial llegó en octubre de 2024. Ya antes, en una emotiva carta en The Players’ Tribune, confesó: «No juego más al ‘qué hubiera pasado’. Estoy en paz con mi carrera. No tengo arrepentimientos. He vivido una vida más grande de lo que soñé».
En total, MCW jugó 391 partidos en la NBA y terminó su carrera con promedios de 10.2 puntos, 4.3 rebotes y 4.3 asistencias.
De los tableros al ring
Según Ronson Frank, promotor de Uprising Promotions, la participación del exNBA surgió a partir de una recomendación dentro del mismo evento:
«Uno de los boxeadores que ya estaba anotado lo sugirió. Carter-Williams se enganchó rápido por la causa benéfica. Está entrenando fuerte en Florida. Tiene orgullo, físico y disciplina»
Aunque su debut será amateur, no se descarta que dé el salto si le va bien. «Si se lo toma en serio, puede tener futuro. Ya fue un atleta de elite, eso no se pierde», remarcó Frank.
¿Segunda vida deportiva?
No sería el primer caso de un exjugador que prueba suerte en otro deporte, pero el caso de Carter-Williams llama la atención porque se aleja del foco mediático para pelear por algo más personal y solidario.
A diferencia de tantos que se aferran al pasado, él eligió cambiar el ring de la NBA por el cuadrilátero real, y empezar de cero.