Indiana Pacers tuvo su noche más floja de la postemporada y cayó 111-94 ante los New York Knicks en el Juego 5 de las Finales del Este. Sin embargo, desde el vestuario nadie bajó los brazos. Con la serie 3-2 a su favor y el próximo partido en Indianápolis, el mensaje fue claro: «No hay que entrar en pánico».
Una versión irreconocible de los Pacers
El conjunto dirigido por Rick Carlisle nunca estuvo al frente en el marcador y tuvo 20 pérdidas, su máxima cifra en estos playoffs. La formación titular apenas aportó 37 puntos, mientras que Tyrese Haliburton, que venía de una actuación histórica, se limitó a 8 puntos y 6 asistencias en su partido más discreto de la postemporada.
Haliburton: «Voy a estar mejor en el Juego 6»
Autocrítico, el base estrella de Indiana no se escudó: «Tengo que estar mejor y voy a estarlo. Todo empieza por mí. Tenemos que volver a jugar a nuestro ritmo». En el Juego 4, Haliburton había participado directamente en el 41% de los puntos de su equipo. En el Juego 5, ese número cayó al 24%.
El mensaje de Carlisle y Nesmith
Rick Carlisle fue claro: «Nos faltó actitud desde el inicio. Ellos nos golpearon primero y no supimos responder». Para Aaron Nesmith, la derrota fue una llamada de atención: «A veces necesitás que te den un golpe para reaccionar. Esto nos va a hacer mejores».
Mathurin, Siakam y la esperanza del sexto juego
Bennedict Mathurin fue el más destacado con 23 puntos desde el banco, mientras que Pascal Siakam sumó 15 unidades como el mejor entre los titulares. El camerunés fue contundente: «Es la NBA. A veces te ganan. Lo importante es cómo respondés».
Indiana no pierde dos partidos seguidos desde marzo. Este sábado, con su gente, tendrá la gran oportunidad de cerrar la serie y regresar a unas Finales de la NBA por primera vez desde el año 2000.