Kevin Durant y los Phoenix Suns pusieron fin oficialmente a su vínculo. En un traspaso bomba que reconfigura el mapa del Oeste, el alero fue enviado a los Houston Rockets a cambio de Jalen Green, Dillon Brooks, el pick 10 del Draft NBA 2025 y cinco selecciones de segunda ronda.
Durant, de 36 años, llega a su quinto equipo en la NBA y lo hace con la misión clara de llevar a Houston al siguiente nivel. En la temporada 2024-25 promedió 26.6 puntos, 6.0 rebotes y 4.2 asistencias con un impresionante 52.7% en tiros de campo y 43% en triples. Su impacto ofensivo sigue siendo de élite.
Una pieza de campeonato para Houston
Los Rockets vienen de una temporada consagratoria en términos de regularidad, finalizando como segundos en el Oeste. Sin embargo, fueron eliminados en primera ronda por los Golden State Warriors en una serie electrizante de siete partidos. Durant podría ser el factor diferencial que les permita dar el salto definitivo a las Finales de la NBA.
El alero había manifestado que Houston, Miami y San Antonio eran sus destinos preferidos. Finalmente, el deseo se le cumplió y recala en una franquicia joven, con talento en ascenso y necesidades claras de liderazgo y jerarquía.
El fin de la era Durant en Phoenix
Para los Suns, el movimiento representa el cierre de un ciclo. Tras una temporada decepcionante en la que quedaron fuera de los playoffs por primera vez desde 2020 (récord de 36 victorias), el equipo de Arizona busca renovarse con piezas jóvenes. Jalen Green, de solo 23 años, llega como una apuesta de presente y futuro, acompañado por Dillon Brooks y el pick 10 del próximo Draft, más capital de draft a largo plazo.
Así, Phoenix empieza a reconfigurar su identidad tras el paso fugaz de Durant, que si bien ofreció grandes actuaciones individuales, nunca logró transformar al equipo en un verdadero contendiente al título.
Una nueva etapa para KD
Con su arribo a Houston, Kevin Durant jugará en su quinto equipo en la NBA, tras sus etapas en el Thunder, Warriors, Nets y Suns. A lo largo de su carrera ha sido 15 veces All-Star y uno de los máximos anotadores de la historia.
Ahora, con el talento que rodea a los Rockets y su hambre competitiva intacta, KD intentará una vez más liderar un equipo al anillo. El tiempo dirá si esta apuesta es el golpe de efecto que Houston necesitaba para consagrarse en la cima del básquetbol mundial.