Kevin Durant sigue escribiendo su nombre con letras doradas en la historia de la NBA. El alero de los Houston Rockets superó este sábado a Michael Jordan y se ubicó en el quinto lugar de la lista de máximos anotadores de todos los tiempos, tras anotar 27 puntos en la ajustada victoria de su equipo por 123-122 ante el Miami Heat. Un hito que lo coloca en una conversación reservada para muy pocos.
KD necesitaba entrar al último cuarto con 21 puntos antes de alcanzar el momento histórico. Primero, con menos de cinco minutos restantes, conectó un triple que lo acercó peligrosamente al récord de Jordan. En la posesión siguiente, desde prácticamente el mismo rincón derecho de la cancha, Durant volvió a clavar otro tiro de tres que lo llevó a 32,294 puntos, superando por dos unidades las 32,292 anotaciones de Su Majestad.
La imagen fue memorable: Durant levantó brevemente los brazos en señal de triunfo mientras el público en Houston estallaba en aplausos. Los Rockets proyectaron un video conmemorativo justo antes de la jugada final del partido, mostrando destacados tanto de Durant como de Jordan, mientras la afición se ponía de pie para ovacionarlo.
La reverencia de KD hacia Michael Jordan
Cuando le preguntaron si tenía algún recuerdo favorito de Jordan o alguna anécdota especial con el legendario escolta, Durant respondió con una comparación perfecta: «No. Eso es como preguntarme si tengo una canción favorita de Drake. No, todas son geniales. MJ tiene tantos grandes momentos. Él personifica lo icónico, el nivel de dios, todo lo que creo, él lo personifica».
La humildad y admiración de Durant hacia Jordan dejan en claro que, más allá de superarlo en puntos, el alero de 37 años entiende la dimensión de lo que representa el número 23 para el básquetbol. No se trata solo de números, sino de legado, impacto cultural e influencia en generaciones completas de jugadores.
El partido tuvo un final dramático. Durant falló un tiro que hubiera significado la victoria para Houston en los segundos finales, pero Amen Thompson rescató el rebote ofensivo y lo convirtió para sellar el triunfo. Thompson, quien tenía apenas 4 años cuando Durant debutó en la NBA como segunda selección del draft 2007, no ocultó su asombro: «Eso es legendario. Simplemente estar en un equipo con grandeza como esa, es inspirador, seguro. Y presenciar cómo rompe estos récords ha sido genial de ver».
Una escalera hacia la eternidad
Durant ya había superado esta temporada a Wilt Chamberlain (31,419 puntos) y a Dirk Nowitzki (31,560) antes de dejar atrás a Jordan este sábado. El siguiente objetivo en la mira es Kobe Bryant, quien ocupa el cuarto puesto histórico con 33,643 puntos. La diferencia de poco más de 1,300 puntos es perfectamente alcanzable para alguien que sigue promediando números de elite en su decimonovena temporada en la liga.
Vale recordar que Durant se perdió por completo la temporada 2019-20 debido a una lesión, lo que hace aún más impresionante su producción sostenida a lo largo de casi dos décadas. Está en su primera campaña con los Rockets tras el intercambio bomba que lo trajo desde Phoenix el verano pasado, y su rendimiento demuestra que la edad es apenas un número para un talento generacional como el suyo.
El entrenador de Houston, Ime Udoka, resumió el sentimiento colectivo: «Es un honor para todos ser parte de eso. Y como KD ha dicho en el pasado, no creo que le importe mucho en el momento. Está realmente enfocado en la temporada y en lo que estamos tratando de lograr, pero no quiero que sea solo una idea de último momento. Pasar a Michael Jordan es obviamente un logro enorme, y lo celebramos con él».
El legado de un campeón completo
Los números de Durant hablan por sí solos: 16 veces All-Star, cuatro medallas de oro olímpicas, cuatro títulos de campeón anotador, dos campeonatos de la NBA y dos premios MVP de las Finales. Fue el MVP de la temporada regular en 2013-14 y ha sido seleccionado al All-NBA en 11 ocasiones. Un currículum que lo coloca sin discusión entre los más grandes de la historia.
Los Rockets están viviendo una temporada prometedora con Durant como pieza fundamental, y el veterano alero sigue demostrando que puede competir al más alto nivel. Su capacidad para anotar desde cualquier posición de la cancha, su envergadura privilegiada y su mentalidad ganadora lo convierten en una pesadilla para cualquier defensa.
Sin embargo, Durant mantiene los pies en la tierra. «Es genial, pero es difícil asimilarlo cuando todavía estás en el camino, cuando solo te importa mejorar», declaró tras el partido. «No quiero minimizar cosas como esta, pero tengo que levantarme y venir a trabajar mañana».
Esa mentalidad de trabajo constante es precisamente lo que lo ha llevado hasta aquí. Durant mencionó que ha sido inspirado por todos los que están en la cima de la lista de anotadores, y que espera continuar inspirando a quienes vengan después de él. Con Kobe Bryant en la mira y todavía varios años potenciales de carrera por delante, nadie debería sorprenderse si KD sigue trepando posiciones en una lista donde solo quedan tres nombres por encima del suyo.
La historia de la NBA se sigue escribiendo, y Kevin Durant acaba de agregar un capítulo inolvidable a su legado personal. Superar a Michael Jordan en cualquier estadística es un logro monumental, pero para Durant, esto es apenas una parada más en un viaje que aún no termina.