LeBron James sigue escribiendo páginas en el libro de la historia de la NBA. A sus 41 años y en su temporada número 23 como profesional, el alero de los Lakers igualó este jueves el récord histórico de Robert Parish con 1,611 partidos disputados en la liga, una marca que parecía inalcanzable y que ahora está a un solo juego de ser superada.
La hazaña llegó en un escenario especial: Miami, ante el Heat, uno de sus ex equipos, donde los Lakers se impusieron 134-126 para extender su racha ganadora a ocho partidos consecutivos, la mejor de la temporada. Y lo hizo después de una jornada agotadora: jugó la noche anterior en Houston, viajó durante toda la madrugada, llegó al hotel de Miami cerca de las 5 de la mañana y pasó el día recibiendo tratamiento en su pie izquierdo artrítico. Nada de eso le impidió saltar a la cancha y aportar 19 puntos (8 de 12 en tiros), 15 rebotes y 10 asistencias.
Según informó ESPN, Parish estableció el récord el 9 de abril de 1996, cuando superó la marca de 1,560 juegos de Kareem Abdul-Jabbar, y lo amplió antes de retirarse en 1997. Durante casi 30 años, ese número pareció intocable. Pero LeBron, con su obsesión por el cuidado físico y la disponibilidad para sus equipos, estaba destinado a alcanzarlo.
El visto bueno del «Chief»
Lo más destacable de este momento histórico es la bendición del propio Parish. En una llamada telefónica con ESPN el mismo jueves, el miembro del Salón de la Fama dejó en claro que no hay rencor ni nostalgia: «Si alguien merece romper el récord del hombre de hierro, diría que es LeBron James. Porque se cuida tanto a sí mismo… Su enfoque sobre el fitness y lo que pone en su cuerpo refleja, o es un espejo, de cómo yo me sentía sobre mi condición física y lo que comía, cómo me cuidaba. Y entonces, es un testamento no solo a mi longevidad, sino a la longevidad de LeBron».
Parish también reconoció que siempre supo que alguien rompería su marca eventualmente. «Oh, no, no», respondió cuando le preguntaron si pensaba que su récord era inarrompible. «Pensé que el récord sería roto eventualmente». Pero lo que realmente lo impresionó no fue solo la cantidad de partidos, sino el nivel al que LeBron sigue compitiendo.
Las comparaciones son brutales: Parish promedió 3.7 puntos y 2.1 rebotes a los 43 años en su última temporada con los Bulls en 1996-97. LeBron, en cambio, está promediando 21.4 puntos, 6.8 asistencias y 5.6 rebotes esta temporada. «Él está jugando a un nivel de All-Star todavía», dijo Parish, «lo cual es igualmente impresionante».
Disponibilidad como filosofía de liderazgo
LeBron nunca buscó este récord conscientemente, pero tampoco es casualidad. La semana pasada, cuando se le preguntó sobre el hito que se avecinaba, lo explicó con una claridad que define toda su carrera: «No es algo que me propuse hacer. Lo único que siempre he tenido en mente es que no podés ser un líder y no podés predicar con el ejemplo si no estás disponible para tus compañeros. Y siempre me he enorgullecido de tratar de estar lo más disponible posible en mi carrera para mis compañeros, saliendo a la cancha cada noche y manteniendo mi cuerpo intacto».
Esa disponibilidad tiene un costo físico enorme. El juego del miércoles ante Houston fue uno de sus mejores de la temporada: 30 puntos con 13 de 14 en tiros de campo, incluyendo seis volcadas. A las pocas horas, tras prácticamente no dormir, volvió a entregar una actuación sólida con un triple-doble contra Miami. Su capacidad para seguir rindiendo a alto nivel desafía toda lógica biológica.
JJ Redick, su entrenador en los Lakers, lo atribuye a lo que llama «resistencia competitiva» de LeBron. «Su capacidad de poner tanto foco e intención en su día – así es como durás, así es como mejorás, así es como te mantenés saludable y disponible para jugar esa cantidad de partidos», dijo Redick antes del juego del jueves.
El técnico incluso parafraseó el mantra de Pat Riley, presidente del Heat, para describir la mentalidad de James: «Sea cual sea la cita, ‘Asegurate de que lo principal siga siendo lo principal’, y él ha hecho del básquetbol lo principal durante mucho tiempo».
Respuesta a los críticos
LeBron también aprovechó la ocasión para responder a las críticas que recibió al inicio de la racha ganadora de los Lakers, cuando el equipo comenzó a jugar bien mientras él estaba afuera por lesiones en el pie, el codo y la cadera.
«Vende periódicos mucho más fácil – y recortes y podcasts – si decís: ‘LeBron, el equipo está mejor sin él'», declaró James después del partido en Miami. «Mucha gente intentará, como, verlo. Entonces, lo entiendo… Pero están absolutamente equivocados».
El reconocimiento de Parish también tuvo su respuesta emotiva. «Saludos al Chief, hombre», dijo James usando el apodo de Parish. «He estado viendo algunas de las cosas que ha estado diciendo sobre mí, y no hay muchos de esos OGs que hablan así a la generación después de ellos, y también sobre mí personalmente, así que saludos al Chief. Es súper cool. Es genial. Me cae bien».
El próximo partido será histórico por definición. LeBron jugará el número 1,612 de su carrera y se convertirá en el jugador con más partidos disputados en la historia de la NBA, dejando atrás casi tres décadas de reinado de Parish. Y lo hará mientras los Lakers están en plena forma, con ocho victorias consecutivas y con su líder demostrando que la edad, en su caso, es solo un número en el acta de nacimiento.