Contamos buenas historias de básquetbol. Contenido especial sobre NBA, Juegos Olímpicos, FIBA y mucho más.

LeBron James iguala récord de Robert Parish

LeBron James Los Ángeles Lakers
LeBron James puso el 1-1 en el récord de los Lakers (FOTOGRAFÍA: gentileza Spin.ph).

LeBron James está disponible para jugar esta noche ante el Heat en Miami, según confirmó el entrenador de los Lakers, JJ Redick, aproximadamente 90 minutos antes del inicio del partido. Con esta aparición, el alero de 41 años igualará a Robert Parish en el récord histórico de partidos jugados en la NBA con 1,611 encuentros en temporada regular. Y lo hará, de manera casi poética, en la ciudad donde conquistó los primeros dos de sus cuatro anillos de campeón.

La participación de LeBron no estaba asegurada hasta último momento. ESPN reportó que James figuraba como cuestionable durante todo el jueves debido a una artritis en el pie izquierdo, una dolencia que viene arrastrando pero que no le impidió entregar una actuación memorable apenas 24 horas antes en Houston. Allí, en la victoria 124-116 ante los Rockets, el King fue imparable con 13 aciertos en 14 intentos de campo, igualando la mejor marca de efectividad de su carrera.

Ese partido del miércoles fue el número 1,610 en temporada regular para LeBron, dejándolo a apenas uno de alcanzar a Parish. Pero la jornada no terminó sin sobresaltos: en los minutos finales del encuentro, James golpeó su codo derecho contra el piso y quedó tendido en la cancha, visiblemente adolorido. En la entrevista televisada posterior al partido, le dijo a ESPN que esperaba poder estar disponible para jugar en Miami, una ciudad que considera especial por obvias razones.

El legado de Parish y un récord de hierro

Robert Parish, exaltado al Salón de la Fama del Baloncesto en 2003, ostenta este récord desde el 6 de abril de 1996. Esa noche jugó su partido número 1,561, superando a Kareem Abdul-Jabbar para convertirse en el líder solitario de esta estadística. Parish extendió su marca hasta los 1,611 encuentros antes de retirarse al finalizar la temporada 1996-97, después de una carrera de 21 temporadas que comenzó en Golden State, tuvo su mayor esplendor en más de una década con los Celtics, y concluyó con pasos por Charlotte y Chicago.

Lo notable del caso es que el mismo Parish bendijo públicamente a su sucesor. «Ningún jugador merece más romper ese récord de hombre de hierro, esos 1,611 partidos jugados, que LeBron», declaró Parish a Sirius NBA Radio esta semana. «Lo merece, en mi opinión». Son palabras que cargan peso viniendo de una leyenda que conoce exactamente lo que significa mantener el cuerpo disponible, noche tras noche, temporada tras temporada, durante más de dos décadas al más alto nivel.

Un monumento viviente que sigue desafiando el tiempo

Este récord será apenas otra línea más en el extenso currículum de LeBron James, quien ya posee varios de los registros más importantes de la NBA. Es el máximo anotador histórico de la liga, lidera en minutos jugados, en canastos de campo convertidos y en intentos de campo. También ostenta marcas imposibles de igualar en el corto plazo: 23 temporadas jugadas, 22 selecciones al Juego de Estrellas y 21 inclusiones en los equipos ideales de la NBA.

Pero hay algo especial en este récord de partidos jugados que va más allá de los números. Habla de disponibilidad, de profesionalismo, de una capacidad extraordinaria para cuidar el cuerpo y mantenerlo funcionando a nivel de élite cuando la mayoría de los mortales ya estarían en un sillón viendo los partidos por televisión. A sus 41 años, LeBron no solo sigue jugando, sino que lo hace a un nivel que desafía cualquier lógica.

La demostración del miércoles en Houston fue perfecta: 13 de 14 desde el campo, liderando una ofensiva junto a Luka Doncic y Austin Reaves que combinó 84 puntos. Reaves, quien también estaba cuestionable por una contusión en el antebrazo derecho, y Doncic, listado como dudoso por molestias en la cadera derecha, fueron confirmados junto a LeBron para esta noche en Miami.

El contexto hace todo más cinematográfico. Los Lakers aterrizaron en Miami a las 3:59 de la madrugada tras el partido en Houston, más tarde de lo que habitualmente llegan los equipos cuando enfrentan partidos en noches consecutivas. Cualquier entrenador dudaría en poner a su estrella veterana en esas condiciones. Pero LeBron no es cualquier jugador, y esta no es cualquier noche.

Miami representa un capítulo fundamental en su historia. Cuatro temporadas con el Heat, dos campeonatos, momentos que definieron su legado. Su paso por distintas franquicias ha sido parte integral de una carrera única, y volver a South Beach para alcanzar este hito particular tiene un simbolismo que no se le escapa a nadie.

Con la confirmación de su disponibilidad, LeBron igualará esta noche a Parish en un récord que parecía intocable. Y si todo marcha según lo previsto, en el próximo partido de los Lakers se convertirá en el líder solitario. A sus 41 años, cuando debería estar pensando en el retiro, sigue escribiendo páginas nuevas en los libros de historia de la NBA. Eso no es solo longevidad. Es grandeza en estado puro.

Compartir

OTROS ARTÍCULOS

La baja del Rey se suma a la de Luka Doncic y Austin Reaves, todo un dolor de cabeza para JJ Redick en el tramo decisivo de la temporada
El crack esloveno no se rinde y buscará apurar su recuperación para jugar en los playoffs con los Lakers
Después de la noticia de Doncic, la salida de Reaves supone un problema mayúsculo para las aspiraciones de los Lakers
¿Se volvió loco el Rey? En una entrevista en YouTube disparó munición gruesa contra un equipo NBA en el que nunca jugó.
BA BALL
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Podés revisar nuestra política de privacidad en las páginas de privacidad y cookies.