Bienvenido, Stephen Curry, al Play-In de la NBA. Después de superar una lesión que lo tuvo fuera en gran parte de la temporada regular, el Chef, destinado a tener restricción de minutos, demostró por qué es uno de los mejores jugadores de la historia. El mejor tirador de todos los tiempos. Golden State Warriors está vivo por su estrella y por Draymond Green, autor de una defensa magistral sobre Kawhi Leonard.
Contra todo pronóstico, la franquicia de la Bahía borró un déficit de 13 puntos en el cuarto final para vencer 126-121 a los LA Clippers y extender su temporada al menos un partido más. Fue una noche de esas que te recuerdan que a un campeón así jamás se lo puede dar por muerto.
Curry anotó 27 de sus 35 puntos en la segunda mitad, con siete triples en total que mantuvieron a flote a un equipo que terminó la temporada regular con marca de 37-45. Pero las estadísticas de temporada importan poco cuando el tirador de 38 años decide que la historia no termina todavía. Su séptimo triple rompió el empate a 50.4 segundos del final, sellando una remontada que parecía imposible cuando los Clippers dominaban 98-85 faltando menos de 10 minutos.
Según reportó ESPN, Golden State cerró con un parcial demoledor de 16-6 y logró mantener a Kawhi Leonard sin anotar en el último cuarto hasta los últimos 16 segundos. Esa es la diferencia entre equipos con experiencia en playoffs y equipos que todavía aprenden: saber cuándo apretar las tuercas en defensa para girar la historia a favor.
La magia de Curry y el aporte veterano de Horford
Después de perderse 27 partidos por una lesión en la rodilla, Curry volvió hace apenas cinco encuentros. Y claramente no le importó el calendario acortado ni la falta de ritmo. En el arranque pareció sentir dolores, pero luego se acomodó en el partido. Y en el tercer cuarto, en una ráfaga de seis minutos, anotó 16 puntos para mantener a los Warriors cerca cuando todo indicaba que los Clippers se escaparían. Fue de menos a más, porque llegó al descanso con apenas ocho puntos tras un frío 2 de 9 en tiros de campo, pero la segunda mitad fue otra historia.
Lo sorprendente fue el aporte de Al Horford, quien a sus 39 años conectó cuatro triples decisivos en la remontada del cuarto final. Tres de ellos fueron en el tramo definitorio, incluyendo el que puso arriba a Golden State 117-115 faltando 2:12 para el final. El veterano ala-pivote dominicano demostró que la experiencia y la sangre fría no tienen fecha de vencimiento.
Kristaps Porzingis también hizo lo suyo con 20 puntos, mientras que Draymond Green aportó su liderazgo defensivo habitual. Este trío de veteranos, junto a un Curry imparable, recordó viejos tiempos cuando los Warriors eran sinónimo de remontadas imposibles y títulos.
Los Clippers se quedan afuera otra vez
Para los Clippers, esta derrota duele y mucho. Es la primera vez desde 2022 que se quedan fuera de los playoffs, y apenas la tercera ocasión en una racha de 15 temporadas consecutivas con récord ganador, la más larga actualmente en la NBA. Terminaron 42-40 después de un inicio caótico de 6-21, lo cual habla bien de su recuperación pero no alcanzó cuando más importaba.
Leonard terminó con 21 puntos pero desapareció en el momento crucial. Bennedict Mathurin lideró al equipo de Ty Lue con 23 unidades, mientras que Darius Garland sumó 21 puntos y ocho asistencias pese a lidiar con problemas de faltas. El equipo tenía una ventaja cómoda de 13 puntos en el último cuarto, pero no pudo sostenerla ante la experiencia y jerarquía de los Warriors.
Dos derrotas tardías ante Portland en la temporada regular terminaron costándole caro a los Clippers, dejándolos en el noveno lugar del Oeste. Eso significaba tener que ganar dos partidos de play-in en lugar de uno solo, y el primero ya se les escapó de las manos en el Intuit Dome.
Los Warriors van por la hazaña ante los Suns
Ahora los Warriors viajarán a enfrentar a los Phoenix Suns el viernes, con un boleto a playoffs en juego. El ganador de ese encuentro avanzará para medirse al campeón defensor Oklahoma City Thunder en la primera ronda. El Thunder viene de conquistar su primer título y la derrota de los Clippers le da otra gran noticia a Sam Presti y compañía: tendrán el pick 11 o 12 de la lotería de Draft, que será el próximo 10 de mayo. Por supuesto, OKC luce como favorito claro, pero si algo demostró Golden State este miércoles es que nunca se rinde. Que la campana no suena hasta que suena.
La presencia de Curry, aunque venido de una lesión extensa, cambia todo. Con él en cancha, este equipo puede competirle a cualquiera en una serie corta. La pérdida de Jimmy Butler III para toda la temporada en enero parecía el golpe de gracia, pero Curry, Green y compañía tienen ADN de campeones y eso no desaparece de un día para otro.
Un detalle anecdótico del partido: el árbitro Ben Taylor tuvo que abandonar el encuentro poco después del entretiempo por lesión, siendo reemplazado por el árbitro alternativo Sean Corbin. Nada que alterara el rumbo de un partido que terminó definiéndose por jerarquía pura.
Los Warriors siguen vivos contra todo pronóstico. Una temporada regular para el olvido con 37 victorias podría tener un final feliz si Curry mantiene este nivel. La lógica dice que Phoenix debería ganar el viernes, pero la lógica también decía que Golden State estaba muerto esta noche cuando iba perdiendo por 13 en el último cuarto. Y acá estamos, hablando de otra remontada heroica de un equipo que se niega a desaparecer.