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Perfiles NBA: Bob Pettit, un promotor del trabajo duro y la perseverancia

Big Blue tuvo que atravesar muchos obstáculos en su carrera, pero se terminó convirtiendo en una de las grandes figuras de la década de 1950.

Bob Pettit Saint Louis Hawks
Bob Pettit defendió los colores de los Hawks durante once años (FOTOGRAFÍA Gentileza Focus Sport).

La mejor liga del mundo contó con jugadores de elite en cada una de sus épocas. Y en los primeros tiempos, no hubo excepciones. Diferentes figuras quedaron en el recuerdo de la competición, debido a que se destacaban ante sus rivales en sus respectivos puestos.

Bob Pettit fue uno de esos casos. Vistiendo la camiseta número 9 de una sola franquicia por 11 años, legó a ser considerado el mejor alero del certamen durante la década de 1950. Además, obtuvo premios que fueron difíciles de alcanzar o superar para las siguientes generaciones a su camada.

Sin embargo, el jugador nacido el 12 de diciembre de 1932, en Baton Rouge, Luisiana, no tuvo un inicio feliz en el deporte. Es que el equipo secundario, Baton Rouge High School, lo cortó dos veces en dos años distintos. Pero su padre, quien era sheriff en dicha ciudad, le empezó a inculcar desde ese momento los valores del esfuerzo, trabajo diario y motivación de demostrar a todos sus condiciones.

Su papá pasó a ser su entrenador en el patio que había en su casa. Indicaciones, corecciones y una voz motora para que el hijo se preparara para la redención en el colegio secundario. Luego de mucho tiempo de práctica, y de participar en la liga de la iglesia, tuvo la oportunidad de integrar nuevamente el elenco de Baton Rouge High School. Y en aquella ocasión, les demostró que se habían equivocado con las decisiones anteriores.

Para cuando regresó, ya había pegado el estirón hacia 1,95 metros de altura. En su anteúltima temporada con Baton Rouge High School, Robert Lee Pettit Jr los guió hacia el campeonato estatal en 1950. En la vuelta al equipo pudo demostrar todo su artesanal ofensivo. Y de esta forma, se ganó una beca para representar los colores de Luisiana State University.

En tres temporadas a nivel universitario, entre 1951 y 1954, el alero se transformó en un emblema deportivo del estado. Es que lideró al elenco hacia dos títulos de la Southeastern Conference en 1953 y 1954. Además, le dio la oportunidad de disputar el Final Four del torneo de la NCAA en 1953. Esto le permitió integrar el Segundo Mejor Quinteto All-American en 1953 y el Mejor En 1954.

ASUMIENDO EL DESAFÍO MÁS ESPECIAL

Después de sus aventuras en la Universidad, Bob Pettit ingresó al Draft de la NBA con el fin de iniciar su camino profesional. Milwaukee Hawks tomó la decisión de seleccionarlo en el segundo puesto de la primera ronda, lo que despertó las cuestiones en los medios. A pesar de haber llegado a los 2,07 metros de altura, se generaron dudas sobre su futuro en la liga debido a que era muy delgado alrededor de los oponentes con mayor contextura física.

No obstante, el oriundo de Luisiana sabía perfectamente cómo afrontar un desafío adverso. Ya se había preparado en la secundaria, por lo tanto tenía concimientos para llevarlo adelante en la máxima categoría. Desde su primera campaña, participó del Juego de las Estrellas, tuvo la primera de sus diez convocatorias consecutivas al Mejor Quinteto de la competencia y recibió el premio al Mejor Novato del Año.

Su promedio en la 1954-55 fue de 20,4 puntos, 13,8 rebotes y 3,2 asistencias por encuentro. Sin embargo, su equipo terminó en el fondo del Oeste con un récord de 26 ganados y 46 perdidos. Luego del certamen, la franquicia se mudó a Saint Louis después de cuatro años en Milwaukee.

La primera campaña de los Hawks en su nueva ciudad trajó muchos éxitos. En primer lugar, pasó a ganar 33 partidos para clasificar a los Playoffs tras cinco torneos de ausencia. Pettit fue gran responsable porque terminó siendo el máximo anotador de la competencia con una media de 25,7 tantos por juego, además de haber quedado como el máximo reboteador con 16,2. Por otro lado, volvió a estar en el Mejor Quinteto y el All Star Game, donde ganó el trofeo al MVP tras deleitar a los fans con su espectáculo de 20 puntos, 24 rebotes y siete asistencias.

Bob Pettit All Star Game
Bob Pettit recibiendo el premio al MVP del All Star Game en 1956 (FOTOGRAFÍA Gentileza NBA.com).

 

En la 1956-57, Saint Louis realizó movimientos para poder potenciar el plantel de cara a la lucha por el título. Primero, envió a Bill Russell a Boston Celtics por Ed Macauley y Cliff Hagan. También, se incorporó Slater Martin como base del equipo. Y Alex Hannum asumió como entrenador después de dos cambios en el cargo durante la fase regular.

El coach explicó un poco el motivo de su llegada a los Hawks: el poder dirigir a Bob Pettit. “Yo era un veterano cuando él era novato y lo vi madurar hasta convertirse en un gran jugador. Es un ganador, ya sea jugando a las cartas o en la cancha. Siempre dije que no era divertido jugar al póquer contra Bob Pettit, porque él siempre jugaba para ganar, no solo para divertirse”, comentó Hannum.

Por su parte, Pettit habló durante esa campaña sobre su constante trabajo y empeño para desarrollar su juego. “Los rebotes ofensivas me daban entre ocho y doce puntos por noche. Luego, otros ocho o diez los convertía en la línea de tiros libres. Lo que tenía que hace era anotar algunos lanzamientos y podía ir hacia donde yo quería en cada partido”, manifestó.

Los Saint Louis Hawks llegaron por primera vez en su historia a las Finales en 1957. En el camino dejaron a Fort Wayne Pistons por 1 a 0 y a Minneapolis Lakers por 3 a 0. De todos modos, los Boston Celtics de Bill Russell se impusieron en las Finales por 4 a 3.

Hubo revancha para la 1957-58. Por un lado, Pettit recibió por segunda vez premio al Jugador Más Valioso del Juego de las Estrellas tras sumar 28 unidades, 26 tableros. Más tarde, el conjunto de Alex Hannum se adjudicó el título de la División Oeste con una marca sin precedentes para la franquicia de 41 triunfos en la fase regular.

En la postemporada superaron a Detroit Pistons por 4 a 1 para quedarse por segunda vez seguida con el campeonato de la región. Y a continuación, se tomó revancha de los Boston Celtics. Los de Massachusetts habían arrancado tomando el liderazgo en la serie por 3-2. No obstante, Bob Pettit se vistió de héroe en el sexto enfrentamiento porque alcanzó la marca legendaria de 50 puntos en un juego. Así, ayudó a revertir la historia con una victoria más adelante en el séptimo compromiso que le dio la primera conquista a los Hawks.

SE MANTUVO FIEL

Bob Pettit siguió formando parte de Saint Louis Hawks después de haber consumado la hazaña inolvidable. En la 1958-59, concluyó por segunda ocasión como el máximo anotador de la competición con un registro de 29,2 unidades por aparición. A su vez, fue seleccionado por segunda vez en su carrera como el MVP de la temporada.

Si bien no estaba más Alex Hannum, Ed Macauley colgó las zapatillas para arrancar su etapa como entrenador. Y en la primera campaña, el equipo mejoró su récord histórico de la etapa regular alcanzando los 49 triunfos. De todos modos, Minneapolis Lakers lo eliminó en los Playoffs por 4 a 2.

En la 1959-60, los Hawks regresaron a las Finales de la NBA. Luego de cosechar un registro de 46-29 para culminar primero en el Oeste, venció en la postemporada a Minneapolis Lakers por 4 a 3 para conquistar el tercer título de la región. Sin embargo, Boston Celtics se cobró venganza del duelo llevado a cabo dos años antes, festejando en el séptimo y decisivo enfrentamiento.

En la 1960-61, Saint Louis volvió a mejorar la marca histórica de la franquicia en la fase regular, llegando a los 51 partidos ganados. Y Pettit promedió 27,9 puntos y 20,3 rebotes, el tercer jugador de todos los tiempos en lograr ese registro después de Wilt Chamberlain y Jerry Lucas. Asimismo, tuvo una performance espectacular el 18 de febrero 2021, encestando 57 y capturando 28 en el triunfo sobre Detroit Pistons por 141 a 138. Los Hawks consiguieron el cuarto campeonato de Conferencia tras superar a Los Ángeles Lakers por 4 a 3, pero Boston Celtics volvió a derrotarlos en las Finales por 4 a 1.

Big Blue siguió en un nivel impecable en la 1961-62, ya que tuvo una media de 31,1 unidades y 18,7 tableros en 42,1 minutos por compromiso. Sin embargo, el elenco quedó afectado por la salida de dos entrenadores durante dos torneos. De hecho, el mismo Bob Pettit asumió el compromiso de hacerse cargo de la dirección técnica en los últimos seis encuentros de la etapa regular. Sacó cuatro triunfos en esa mini era, pero no alcanzó para regresar a la postemporada.

Los Hawks volvieron a resurgir en la 1962-63, por medio de la llegada de Harry Gallatin como nuevo entrenador. El equipo regresó a Playoffs a través de un registro de 48 victorias y 32 derrotas. Luego, venció en la primera ronda a Detroit Pistons por 3 a 1, pero cayó en las Finales de la División ante los Lakers por 4 a 3.

Saint Louis clasificó nuevamente a los Playoffs en la 1963-64, mediante un récord de 46-34. En esta ocasión, sí pudieron derrotar a los Lakers por 3 a 2. De todos modos, sufrieron otra caída en las Finales de la División ante San Francisco Warriors por 4 a 3.

The Bombardier disputó la última temporada de su carrera profesional en la 1964-65. La lesión en una de sus rodillas le permitió jugar apenas 50 partidos de la fase regular. El equipo tuvo un cambio en el banco durante el certamen, debido a que Richie Guerin sucedió en el puesto de coach a Harry Gallatin. Avanzaron a la postemporada con una marca de 45-35, pero perdieron en la primera ronda con Baltimore Bullets por 3 a 1.

Luego de finalizar la campaña, el alero anunció su retiro como jugador tras once años en la mejor liga del mundo. A los 32 años, colgó las zapatillas tras acumular 20.880 puntos en su carrera, por lo tanto se transformó el primero de todos los tiempos en lograrlo. Así, dejó una huella en la NBA que le permitió ingresar al Salón de la Fama en 1970.

EN LA HISTORIA GRANDE

El martes 19 de octubre de 2021, la NBA anunció a los 75 mejores jugadores de todos los tiempos. La movida surgió en el marco de los 75 años de la creación de la mejor liga del mundo. Bob Pettit sacó boleto para estar dentro de los jugadores legendarios de la competición.

El alero demostró fidelidad, sacrificio, perseverancia y talento durante sus once torneos en los Hawks, tanto en Saint Louis y Milwaukee. En ese tiempo, se destacó con un campeonato en 1958, dos premios al Jugador Más Valioso (1956 y 1959), once apariciones en el All Star Game (1955 a 1965, MVP en 1956, 1958, 1959 y 1962), diez inclusiones en el Mejor Quinteto (1955 a 1964), dos veces scoring champ (1956 y 1959), una vez máximo reboteador (1956) y un premio al Mejor Novato de la temporada en 1955.

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