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Alta en el cielo: el retiro de la camiseta de Bob Lanier en Milwaukee Bucks

El 6 de diciembre de 1984, la franquicia de Wisconsin ubicó la camiseta número 16 en lo más alto del estadio, en honor a uno de sus emblemas.

Bob Lanier Milwaukee
La número 16 es una de las nueve casacas retiradas en Milwaukee Bucks (Fotografía: gentileza NBA.com).

En 1993, Detroit Pistons retiró la camiseta número 16 y la ubicó en lo más alto del Palacio de Auburn Hills. Esta decisión se concretó como agradecimiento a Bob Lanier, quien vistió la camiseta del conjunto de Michigan desde 1970 hasta 1980. La franquicia lo seleccionó en el primer puesto del Draft 1970, y lo tuvo en sus filas durante los primeros diez torneos de su carrera.

Sin embargo, no fue el primer equipo en retirar la camiseta de Dobber. Milwaukee Bucks le hizo el mismo homenaje el 6 de diciembre de 1984, nueve años antes, situando la número 16 en el techo de la MECCA. El conjunto de Wisconsin fue el último elenco donde estuvo el centro nacido en Buffalo, New York, desde 1980 hasta 1984.

Lanier arribó a los Bucks por medio de un intercambio con Detroit Pistons, en el medio de la fase regular 1979-80. El interno le puso un punto final a una etapa que duró diez campañas en la Ciudad del Motor. Pero arrancó otra más prometedora, ya que clasificó a los cinco Playoffs que pudo disputar con Milwaukee. Mientras que antes estuvo presente en apenas cuatro postemporadas, llegando solamente en dos ocasiones a la segunda ronda.

El plantel de los Bucks mantuvo una base de buenos jugadores en esa era, pese a la partida de Kareem Abdul-Jabbar a Los Ángeles Lakers. Y la llegada de Bob Lanier le dio ese toque de experiencia al equipo, con el fin de convertirse en uno de los elencos más fuertes del Este. El pivote con pasado en Detroit le dio esa mezcla de talento en la pintura y experiencia de su largo camino como jugador.

El entrenador en aquel entonces de Milwaukee, explicó el motivo del traspaso. “Simplemente siento que cuando el equipo está tan cerca de ser un candidato, tenés que hacer lo que sea necesario para fortalecer esa área gris. Fuimos fuertes en todas las otras posiciones, por lo que esto debía darnos la oportunidad de hacerlo muy bien. Lanier podía ponernos alli”, dijo el DT.

Por su parte, Bob-a-Dob, uno de sus apodos, expresó una vez: “La gente me dio una gran ovación y realmente me hizo sentir bienvenido. Fue el comienzo de un cambio positivo. Ojalá hubiera jugado con ese tipo de talento a mi alrededor cuando era joven. La única vez que pensé que lo tenía fue en el equipo de la 1973-74, que lo arruinaron. ¿Pero si hubiera tenido a Marques [Johnson] y Sidney [Moncrief] ya a mi alrededor? Maldita sea”.

Con esta base, lograron el título de la División Central en las cinco temporadas de forma consecuiva. Si bien no tenía la misma energía que cuando arrancó en la NBA, Lanier mantuvo un gran nivel de juego en 26,8 minutos de acción por partido. Su promedio con el conjunto de la Ciudad de la Crema fue de 13,5 puntos, 5,9 rebotes, 2,7 asistencias, un robo y 0,9 tapas por aparición.

Sin embargo, los resultados obtenidos en los Playoffs no bastaron para cumplir el sueño de salir campeón. Seattle Supersonics lo eliminó en la primera ronda de 198o y Philadelphia 76ers hizo lo mismo en las de 1981 y 1982. Además, el conjunto de Pensilvania repitió el desenlace, pero en las Finales del Este 1983. Luego, Boston Celtics volvió a dejarlos en la puerta de las Finales de la mejor liga del mundo en 1984.

“Como atleta, eres juzgado por los anillos. Muchos de nosotros no los hemos recibido. Algunas personas hacen que suceda, y otras como yo no lo hicieron posible. Sos el mejor jugador, tenés que soportar ese peso. Puedo mirarme en el espejo todos los días de mi vida y decir que lo di todo. Todo el tiempo”, comentó Bob Lanier, quien anunció su retiro tras finalizar la campaña 1983-84. El motivo fueron las lesiones en las rodillas que lo afectaron durante toda su carrera.

UN ÍCONO DEL EQUIPO PARA SIEMPRE

Los reconocimientos no se realizan siempre en base a los campeonatos conseguidos. Sino que también se hicieron tributos a jugadores que dejaron su huella en un equipo, durante una época en particular. Y eso se refleja en las opiniones de los compañeros.

“Nos llevamos bien de inmediato. Era tan adorable, amistoso, solidario, era mi hombre. Nos dio, tangiblemente en la cancha, un elemento de dureza que no negociamos”, afirmó Marques Johnson, otro emblema de los Bucks. Y agregó: “Era un jugador duro, que no le prestaba atención a ninguna de las tonterías de los rivales. Y eso se trasladó a nosotros, y nos dio ese tipo de apoyo. Ese hombre grande con el que peleaste y sabías que si algo sucedía, él estaría justo en el medio“.

Por eso, Bob Lanier recibió el reconocimiento más especial que un jugador puede obtener por parte de una franquicia. El 6 de diciembre de 1984, en el medio de un partido contra Detroit Pistons, Milwaukee Bucks hizo una ceremonia en la MECCA, su estadio inolvidable a lo largo del siglo XX. El número 16 quedó inmortalizado en lo más alto del estadio, en honor a Dobber. Y así, tuvo su primera casaca retirada en la NBA, nueve años antes de que el elenco rival de ese día hiciera lo mismo con el centro en 1993.

Bob Lanier 16 Bucks
Al lado de Kareem Abdul-Jabbar y Oscar Robertson, está la número 16 de Bob Lanier (Fotografía: gentileza NBA.com).

“Un chico de Buffalo, New York, de una ciudad muy pequeña. Quiero agradecerle a Dios por haber hecho lo que hice. Afortunadamente, pude criar a mis hijos con los valores correctos. Estuve con mis nietos y me dijeron: “Abuelo, ahí está tu número”. Tuve una gran vida, no pude haber tenido una mejor que esta”, manifestó una vez Bob Lanier, con lágrimas en la mejilla.

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