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05/06/1991

La emblemática bandeja a mano cambiada de Michael Jordan

El 5 de junio de 1991, Su Majestad regaló una jugada para el recuerdo en plenas Finales de la NBA frente a Los Ángeles Lakers.

Michael Jordan Chicago
Michael Jordan retratando su "Capilla Sixtina" ante la defensa de los Lakers (FOTOGRAFÍA: gentileza Sporting News).

Después de siete años de perseverancia, Michael Jordan tuvo la oportunidad de jugar sus primeras Finales de la NBA. Para eso, Chicago Bulls barrió en las Finales de Conferencia de 1991 a Detroit Pistons, el rival que lo había eliminado en las tres postemporadas anteriores.

Luego de salir campeón del Este, el elenco de Phil Jackson se enfrentó en las Finales con Los Ángeles Lakers. El conjunto de Illinois había arrancado la serie con el pie izquierdo, ya que el equipo liderado por Magic Johnson se impuso en el primer partido. Fue el 2 de junio por 93 a 91, en el United Center.

Pero el 5 de junio, llegó la revancha de Michael Jordan. El escolta sabía perfectamente que los Bulls debían ganar el segundo encuentro a toda costa. Una derrota los dejaba abajo por 2-0, y con la obligación de evitar la eliminación en tierras californianas.

Entonces, el número 23 de Chicago ofreció el espectáculo que todos estaban esperando. Es que convirtió 33 puntos, siete rebotes, 13 asistencias, dos robos y una tapa, con el fin de guiar a su elenco hacia el triunfo por 107 a 86. Así, logró que los de la Ciudad del Viento empataran las Finales de la NBA por 1 a 1.

Sin embargo, la jugada más recordada de Michael Jordan ocurrió en el último cuarto. De hecho, el conjunto de Phil Jackson llevaba doce tiros de campo convertidos de forma consecutiva. Y el 13° lanzamiento anotado sucedió cuando esquivó a toda la defensa de los Lakers y eludió a Sam Perkins cambiando de mano la pelota en el aire. De esta manera, Su Majestad encestó una bandeja que quedó en la memoria de todos los seguidores de la liga. “¡Espectacular movimiento!”, exclamó el prestigioso relator Marv Albert durante aquella transmisión.

MJ explicó en la conferencia de prensa post-partido cómo llevó a cabo esa mítica jugada. “Cliff (Clifford Levingston) me la devolvió y vi un camino despejado hacia la canasta. Entonces, iba a clavar la pelota, pero luego vi a Sam Perkins de brazos largos allí, y fue solo instinto cambiarlo. Lo cambié a mi mano izquierda y pude sacarlo”, contó.

Por su parte, Magic Johnson admitió que vio grandeza por parte de su futuro compatriota en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, durante la noche del 5 de junio. “Fue otro ejemplo de él haciendo lo imposible, lo increíble. Cambió de manos, flotó unas cinco yardas más y dijo: “Bueno, no sé, tal vez necesite flotar un poco más”. Luego puso el balón en el tablero”, afirmó el astro de los Lakers.

Ese partido motivó a Chicago Bulls a comenzar una racha de triunfos en la serie. El 7 y el 9 de junio se llevaron victorias trascendentales en el Forum, estadio de Los Ángeles Lakers. Fueron por 104 a 96 y por 97 a 82, respectivamente, dejando a los de Illinois al frente en las Finales por 3 a 1.

Y el 12 de junio, Michael Jordan hizo realidad su sueño de salir campeón de la NBA. Otra vez de visitante, el escolta comandó a su equipo hacia el triunfo por 108 a 101. El número 23 sumó 30 unidades, cuatro tableros, diez pases gol, cinco recuperos y dos bloqueos. De esta forma, concretó el 4 a 1 a favor de los de Phil Jackson y recibió su primer premio al MVP de las Finales.

Su Majestad hizo posible la primera conquista en la historia de la franquicia, promediando 31,6 puntos, 6,6 rebotes, 11,4 asistencias, 2,8 robos y 1,4 tapas por compromiso. Asimismo, tuvo un 56% de efectividad en tiros de campo.

De todos modos, el momento que dio arranque a la remontada de los Bulls fue esa bandeja a mano cambiada, el 5 de junio. En un contexto tan difícil y trascendental como las Finales de la NBA, Michael Jordan agrandó su leyenda con una pincelada digna de Picasso, Leonardo Da Vinci o Miguel Ángel.

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