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03/06/1992

Una locura: los seis triples de Michael Jordan en el primer tiempo de las Finales

El 3 de junio de 1992, Su Majestad hizo delirar al público en el United Center encestando seis triples antes del descanso.

Michael Jordan Chicago Bulls
El gesto de Michael Jordan después del sexto triple es evidente: "No me pueden parar" (FOTOGRAFÍA: gentileza NBA.com).

En el Draft de 1984, Portland Trail Blazers seleccionó en el segundo puesto a Sam Bowie. Y en el tercer lugar, Chicago Bulls aprovechó la oportunidad y eligió a Michael Jordan. Ocho años después, el formado en la Universidad de Carolina del Norte los castigó por haberlo dejado pasar.

El conjunto de Illinois empezó la temporada 1991-92 con el objetivo de defender el título conquistado en la campaña anterior, frente a Los Ángeles Lakers de Magic Johnson. En la fase regular, el elenco de Phil Jackson ya demostró que estaba enfocado en repetir el campeonato, debido a que terminó con el mejor récord de la competencia. De los 82 compromisos, se impuso en 67 ocasiones.

El camino de Chicago en los Playoffs fue formidable. En primera ronda barrió a Miami Heat por 3 a 0, en las Semifinales del Este superó a New York Knicks por 4 a 3 y en las Finales de Conferencias venció a Cleveland Cavaliers por 4 a 2. De esta manera, cosechó el segundo título de la región de forma consecutiva.

Su rival en las Finales fue Portland Trail Blazers, el mismo equipo que no seleccionó a Michael Jordan en el Draft de 1984. Asimismo, se generó un debate en los medios televisivos acerca de las estadísticas similares que tuvieron durante la temporada el número 23 de los Bulls y Clyde Drexler. Por eso, el escolta y MVP de las Finales de 1991 se lo tomó personal, como bien lo dijo en el popular documental llamado The Last Dance.

“Clyde era una amenaza. No voy a decir que no haya sido una amenaza. Pero que me hayan comparado con él, me ofendí mucho”, manifestó Michael Jordan.

Por su parte, el referente de los Lakers a principios de la década de 1990, Magic Johnson, lo recordó perfectamente. “Estaba trabajando para NBC, cubriendo las Finales. Entonces, la noche previa al primer partido, estaba jugando a las cartas en la casa de Michael. Y él me dijo: “¿Sabés qué pasará mañana?” Voy a derrotar a este muchacho”, contó.

El 3 de junio de 1992, llegó la hora de la verdad. Chicago Bulls inauguró las Finales de la campaña 1991-92 en el United Center, frente a su público. Y Michael Jordan ofreció un show que ninguno de los espectadores pudo olvidar jamás. Tan solo necesitó de 24 minutos para recitar una clínica de básquet.

MJ estableció el récord de las Finales con seis triples en el primer tiempo. Seis bombazos en cuestión de minutos que abrieron profundamente las heridas de la franquicia de Oregon. En cada anotación sintieron cada vez más el arrepentimiento de no haberlo seleccionado en el Draft de 1984.

“Así que mete el primer triple. Y luego viene el segundo. Después, el tercero. Michael no quería que nadie tuviera algo en contra de él. Estaba como: “Estoy matando a este muchacho””, recordó Magic Johnson. Como comentarista de la NBC Sports, pudo deleitarse ante cada pincelada de su amigo, rival y compatriota en la Selección de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.

El 3 de junio se llevó a cabo recién el primer encuentro, pero quedó algo en claro. Con el triunfo de 122 a 89, Chicago Bulls empezó a pavimentar su camino hacia el segundo trofeo Larry O’Brien de su historia. Michael Jordan fue la figura de aquel duelo con 39 puntos, tres rebotes, once asistencias y dos robos. 35 de esos 39 tantos fueron en la primera mitad, gracias a los seis triples que ayudaron a establecer un nuevo récord de las Finales.

Y otro hito legendario ocurrió once días después, el 14 de junio de 1992. Chicago le ganó en el sexto enfrentamiento a Portland por 97 a 93, de local. Así, conquistó el bicampeonato de la NBA. Y el número 23 de los Bulls se transformó en el primer jugador de todos los tiempos en recibir dos veces seguidas el premio al MVP de las Finales. En gran parte se debió a esos seis triplazos en el primer tiempo del primer juego de la serie.

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