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Se paró la pelota: el inicio del cuarto y último lockout de la NBA

El 1 de julio de 2011, comenzó un conflicto de cinco meses entre los 30 propietarios de las franquicias y la Asociación de Jugadores.

Derek Fisher lockout
Derek Fisher encabezó las reuniones como presidente de la NBPA (FOTOGRAFÍA: gentileza Basketball Forever).

En 1998, transcurrió el tercer lockout de la NBA, que fue el más largo de la historia. De hecho, el conflicto entre los dueños de las 30 franquicias y la Asociación de Jugadores (NBPA) provocó la reducción de la fase regular 1998-99 a 50 partidos. El 9 de junio de 1999, ambas partes llegaron a un acuerdo para armar un convenio colectivo que se prolongara hasta 2005. Cuando llegó dicho año, arreglaron la renovación del Collective Bargaining Agreement (CBA) hasta 2011.

Pero no hubo una segunda extensión. La liga dejó en claro su desacuerdo por el hecho de que los jugadores se llevaran un 57% de las ganancias de ventas de entradas, contratos televisivos, concesiones, estacionamiento y publicidad temporal en los estadios. Asimismo, los dirigentes de las franquicias propusieron mayor dureza en los impuestos de lujo, que se imponen para los equipos que superan el tope salarial con el fin de crear una competencia más pareja.

Por su parte, los jugadores expresaron que más sanciones con un costo mayor afectarían a los jugadores de la clase media. Tampoco estaban dispuestos a reducir su 57% de ganancias a 49%, tal como exigía la NBA. El mínimo que aceptaban del Basketball Related Income (BRI) era del 53%.

Todo esto produjo lo que menos querían los fanáticos de la competición: un nuevo lockout. El 1 de julio de 2011 se decretó la huelga que le impedía a los equipos de realizar fichajes o traspasos. También, cerró los centros de entrenamiento para prohibirle a los jugadores de practicar o entrar en contacto con el personal ligado a sus respectivas franquicias.

EL PARTIDO SE TRASLADÓ A LAS OFICINAS Y CÁMARAS

A partir de ahí, empezaron los debates, las discusiones y demandas que se alargaron hasta fin de ese año. Fueron cinco meses de incertidumbres y problemas. Derek Fisher (base de Los Ángeles Lakers y presidente de la NBPA) y el abogado Billy Hunter representaron a la Asociación de Jugadores, mientras que el comisionado de la NBA David Stern fue la principal cara de los propietarios de los equipos.

“Todos perdemos si no alcanzamos un acuerdo. Creo que todos tenemos que entender ese punto”, escribió Derek Fisher en un comunicado que publicó el 31 de agosto de 2011. Por su parte, el asistente de David Stern y futuro sucesor en 2014, Adam Silver, manifestó: “Diré que no estamos lejos en los términos de un acuerdo de urgencia que culmine en un acuerdo total”.

Los conflictos continuaron y nunca cesaron. Por eso, las fechas comenzaron a cancelarse. La NBA canceló el training camp y la pretemporada. El comisionado David Stern avisó que la liga iba a perder 200 millones de dólares como consecuencia del cuarto lockout de la historia.

Por su parte, Billy Hunter explicó las diferencias de la NBPA con los 30 propietarios. “Las circunstancias han cambiado entre el grupo (de David Stern). En los últimos seis o siete años, ha llegado un nuevo grupo de propietarios que pagaron una prima por sus franquicias, y lo que están haciendo es mantener los pies en el fuego. Tenemos una diferencia de $800 millones por año. Algo tiene que suceder que ambos podamos usar como palanca para salvar las apariencias”, comentó.

Al mismo tiempo, varios jugadores empezaron a firmar contratos temporales en conjuntos europeos. Tales fueron los casos de Deron Williams y Zaza Pachulia en Besikas, Serge Ibaka en Real Madrid, Thiago Splitter en Valencia Basket, Danilo Gallinari en Milano, entre otros.

El 30 de septiembre de 2011, se produjo un hecho resonante en una de las reuniones entre ambas partes. El escolta de Miami Heat, Dwyane Wade, y David Stern se gritaron en medio de una discusión acalorada. Por eso, los jugadores presentes en el encuentro quisieron irse de la reunión. Sin embargo, el abogado Bill Hurley los convenció de que se quedaran en la sala. El motivo fue que el comisionado de la NBA estaba dispuesto a cancelar la temporada 2011-12, si no se llegaba a un acuerdo.

En el lockout se quiso meter un interventor federal, George Cohen. Pero al igual que su intento en años anteriores con la NFL, no tuvo éxito. Los jugadores no aceptaron la propuesta de la liga, que era un 50% de ganancias para ambas partes.

Mientras tanto, siguieron las discusiones entre David Stern y Billy Hunter. “Mantuvimos juntos esa esperanza conjunta. Pero a la luz de la ruptura de las conversaciones, no habrá una temporada completa de la NBA bajo ninguna circunstancia. No es práctico, posible o prudente tener una temporada completa ahora”, manifestó Stern.

Por otro lado, Hunter comentó: “Derek (Fisher) y yo dejamos en claro que no podíamos llevar el trato 50-50 a nuestra membresía. No con todas las concesiones que otorgamos. Dijimos que teníamos que tener algunos dólares”.

EL QUIEBRE Y EL REENCUENTRO

El 14 de noviembre, un día antes de que la NBA anunciara la suspensión de partidos hasta el 15 de diciembre, la NBPA se disolvió para que los jugadores pudieran actuar como empleados particulares. Así, pudieron realizar una demanda antimonopolio contra la NBA a los juzgados federales de California y Minnesota. Un abogado federal, David Boies, los ayudó a hacer posible las denuncias.

Los siguientes doce días fueron momentos de preocupación y miedo, además de que las reuniones y ofertas no llegaban a destino. El futuro de la campaña 2011-12 era casi imposible de ver, ya que la competencia debía haber arrancado en octubre. Inclusive, se pensaba que no habría torneo debido a las inconclusas negociaciones.

Pero un nuevo amanecer surgió el 26 de noviembre, debido a que ambas partes llegaron a un acuerdo. Se planificó un nuevo convenio colectivo que consistía en que los jugadores recibirían el 51.2% de ganancias derivadas del BRI en la temporada 2011-2012. Y en las campañas siguientes obtendrían entre un 49% y un 51%, dependiendo de las ganancias económicas.

Además, se implementó la regla Derrick Rose para los jugadores con contratos rookies que cumplen con uno de estos tres requisitos: ser MVP, dos veces e integrar en dos ocasiones el Mejor Quinteto del torneo. Los que alcancen uno de estos objetivos, podrán firmar una extensión de contrato que abarque un máximo del 25% del total de masa salarial de la franquicia.

También, los jugadores que eran cortados por sus respectivas franquicias siguieran cobrando el sueldo acordado, sin que cuente en el tope salarial del plantel. Y a su vez, podrían firmar con otro equipo que le hiciera una oferta. Este nuevo convenio colectivo fue aprobado desde el 8 de diciembre, con una votación favorable de 25 a 5. Y entró en vigencia el 25 de diciembre, con el inicio de la temporada 2021-22.

Por otro lado, el acuerdo permitió que volviera a funcionar la Asociación de Jugadores (NBPA). El 1 de diciembre de 2011, el sindicato se reagrupó oficialmente y contó con la aprobación de más de 300 jugadores de la liga. 161 días después de su inicio, el cuarto y último lockout llegó a su fin para que la mejor liga del mundo retomara su transcurso. Y los fanáticos de la competencia disfrutaran de la competencia para siempre.

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