Los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 fueron los segundos después de la segunda guerra mundial (1939-1945). La capital finlandesa debía ser la organizadora del evento en 1940, pero no pudo hacerlo por el conflicto bélico. Así, tras la vuelta al ruedo en Londres 1948, concretó su posibilidad 12 años más tarde.
El Comité Olímpico Internacional había impedido la presencia de Alemania y Japón en la capital inglesa por ser las principales de las ‘Fuerzas del eje’. La Unión Soviética fue invitada a decir presente en 1948, pero desistió de decir presente. Así, Helsinki 1952 significó el regreso de una de las máximas potencias del deporte, el principal adversario histórico de Estados Unidos en el medallero.
La presencia de EE.UU y URSS significó la presencia de los dos principales bloques de la ‘Guerra fría’, el período de tensión que se generó entre ambos post Segunda Guerra Mundial. Si bien los Juegos Olímpicos podían simbolizar la unión pese a las diferencias, había claras diferencias entre ambas partes. Ninguna quería ceder ni la más mínima chance de demostrar superioridad sobre la otra. Así, había un peso más en la representación de los dos países.
Estados Unidos asistió con un equipo que más tarde no tuvo a sus integrantes destacándose en la NBA. Sólo Clyde Lovellette fue significativo para la competencia, con una carrera de calibre del salón de la fama. Tres títulos (uno en Lakers y dos junto a Celtics), cuatro All-Star y dorsal número 34 retirada en su honor en Los Ángeles. Haber sido el líder del equipo en Helsinki, con todo lo que significó aquel torneo, también jugó un papel en la decisión final de recibir lo que Scottie Pippen alguna vez señaló como ‘el máximo tributo’.
Junto a él había talento universitario. Ron Bontemps, el capitán del equipo, se había destacado en el básquetbol amateur. Wayne Glasgow desistió de hacerlo para los Lakers (seleccionado con el 60° puesto en el Draft de 1950) tras ser una leyenda para la Universidad de Oklahoma State. Bill Hougland, campeón con Kansas en la NCAA -en aquel entonces AAU-, no se sumó a la mayor liga profesional -razón por la cual estuvo en Melbourne 1956-. Howie Williams, de Peoria Caterpillars, también fue ganador de la AAU.
En definitiva, el equipo tenía el talento para competir en los Juegos Olímpicos y ya lo había demostrado pese al subcampeonato mundial de Argentina 1950. Esa posición le permitió decir presente en Helsinki 1952 al igual que la Albiceleste. Así, el desafío pasaba por tener la tan ansiada revancha y con el máximo rival como testigo.
URUGUAY, EL PRIMER GRAN RIVAL
Históricamente Uruguay no significó un gran rival para Estados Unidos. La Celeste no tuvo un podio en ninguna de sus siete apariciones en Mundiales, ni tampoco clasifica a un torneo intercontinental desde 1988.
Sin embargo, por aquel entonces, era un rival al que se le tenía un gran respeto. Uruguay no se presentó al Mundial de 1950 por un problema de visas, pero había ganado el Sudamericano de 1949 de forma invicta. Un gran triunfo sobre dos potencias como Brasil y Argentina, tercero y primero del Mundial de 1950.
En este contexto, no sorprende que el mayor rival de Estados Unidos en la primera fase haya sido Uruguay. El conjunto norteamericano tachó a Hungría (66-48) y Checoslovaquia (72-47) para llegar invicto a la cita. Su rival le planteó un juego lento en el que sacó rédito del poderío ofensivo de Balino, autor de 18 puntos. Pero, un parcial de 25-17 en la segunda mitad encabezado por el trabajo de Kurland (21) permitió el 56-44 que significó un pasaje a la siguiente instancia con récord ideal.
TRIUNFAZO A URSS, SORPRESA ANTE BRASIL
La segunda fase (o fase de cuartos de finales) emparejó a Estados Unidos con URSS, Chile y Brasil en el Grupo B. Como todo cruce entre atletas estadounidenses y soviéticos, fue muy anticipado por todo el público en la capital finlandesa.
Estados Unidos dominó a partir del juego rápido, algo que la URSS tomó nota pensando en un juego por medalla. El conjunto norteamericano buscó defender y correr la cancha para exponer a su rival. Estuvo un paso por delante de su rival en todo momento, con parciales de 39-22 y 47-36 para firmar el 86-58 victorioso. Un puñal al corazón soviético liderado por Kurland (15), Lovellette (14) y Kenney (14).
Tras superar cómodamente a Chile (103-55) en la jornada siguiente, Estados Unidos enfrentó en el último partido de la fase a Brasil. Tenía la clasificación a semifinales asegurada, pero su rival debía ganar para evitar la eliminación. En esta diferencia de realidades, el conjunto sudamericano arrancó mejor. Un 26-24 liderado por el nivel de Bonfietti, autor de 16 puntos en aquella jornada.
En el peor momento, el combinado norteamericano recuperó la memoria, sacó a relucir su nivel de candidato y evitó una derrota histórica, la que hubiese sido su primera en Juegos Olímpicos. Lovellette (11) fue el líder de la remontada tanto en el goleo como el ímpetu. Contagió desde la defensa como en su virtuoso ataque. El 33-27 de la segunda mitad hizo posible el 57-53 para avanzar con récord ideal.
VICTORIA ANTE EL CAMPEÓN DEL MUNDO
Estados Unidos se topó con Argentina en semifinales. Su derrota frente a Uruguay por 66-65 en la última jornada de la fase anterior los había emparejado. Lo siguiente puede ser observado en la página de la Confederación Argentina de Básquetbol (2021):
Clyde Lovellete lideró aquella victoria con 27 puntos, dejando en claro su potencial de jugador legendario. También hubo dobles dígitos de Kenney (14), Pippin (12), Freiberger (10) y Bontemps (10). Estados Unidos tomó una ventaja de cuatro puntos en la primera mitad (43-39) y luego la supo administrar para asegurar el triunfo.
FINAL ANTE LA URSS
Se esperaba que Uruguay sea el rival de la final, pero la URSS tuvo otros planes. En un partido parejo de principio a fin, venció por 61-57 para tener su posibilidad de revancha ante Estados Unidos. La final que todo el torneo realmente deseaba que suceda. La Celeste se conformó con el bronce, la primera de sus dos medallas en el torneo, con un 68-59 sobre Argentina.
Aquel 2 de agosto de 1952 fue una definición marcado por un ritmo (muy) lento. La URSS había aprendido de aquella dura derrota en la segunda fase y, sin un reloj de posesión que exigiese un tiro rápido, aprovechó para no ceder ventajas desde lo físico. Apeló a un juego que elimine la velocidad estadounidense, prácticamente imparable por su llamativa altura.
La URSS castigó por las penetraciones de Korkia. El autor de ocho puntos en la definición sumó cuatro por la vía de los tiros libres. El equipo europeo agotó a su rival con su gran cantidad de pases hasta encontrar huecos para sacar ventajas. Si bien no pudo tener la ventaja al cabo de la primera mitad (15-17), forzó un juego mucho más parejo y complejo para su adversario.
El cansancio se sintió en la segunda mitad. La URSS falló en defensa y también cometió algunas pérdidas que permitieron contraataques del rival. Lovellette fue el máximo anotador de la jornada con nueve puntos, mientras que Kurland sumó ocho. Un parcial de 19-10 le dio el triunfo a Estados Unidos por 36-25.
El equipo americano sostuvo su invicto, su racha de -en ese entonces- tres medallas de oro consecutivas y la dulzura de vencer a la URSS en cada oportunidad que los cruzó. Así sería hasta la década de los 1970, cuando todo cambió.
EL PLANTEL DE ESTADOS UNIDOS
- Ron Bontemps
- Marc Freiberger
- Wayne Glasgow
- Charlie Hoag
- Bill Hougland
- John Keller
- Dean Kelley
- Bob Kenney
- Bob Kurland
- Bill Lienhard
- Clyde Lovellette
- Frank McCabe
- Dan Pippin
- Howie Williams
EL CAMINO AL ORO EN HELSINKI 1952
Estados Unidos clasificó a los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 como subcampeón mundial en Argentina 1950.
PRIMERA RONDA | GRUPO A
- 25/07/1952: Estados Unidos 66-48 Hungría
- 26/07/1952: Estados Unidos 72-47 Checoslovaquia
- 27/07/1952: Estados Unidos 56-44 Uruguay
Estados Unidos clasificó a la segunda fase con el primer lugar del Grupo A. Tuvo un récord de 3-0 y una diferencia de puntos de +56.
FASE DE CUARTOS DE FINALES | GRUPO B
- 28/07/1952: Estados Unidos 86-58 URSS
- 29/07/1952: Estados Unidos 103-55 Chile
- 30/07/1952: Estados Unidos 57-53 Brasil
Estados Unidos avanzó a la fase final con el primer puesto del Grupo B. Tuvo un récord de 3-0 y una diferencia de puntos de +80.
FASE FINAL
- 01/08/1952 | Semifinal: Estados Unidos 85-76 Argentina
- 02/08/1952 | Final: Estados Unidos 36-25 URSS
Estados Unidos fue campeón olímpico por tercera vez en Helsinki 1952. Finalizó su paso por el certamen con un récord de 8-0. Además, acumuló una diferencia de puntos de +176.
POSICIONES FINALES
- Estados Unidos
- URSS
- Uruguay
- Argentina
- Chile
- Brasil
- Bulgaria
- Francia
- Canadá
- Cuba
- Checoslovaquia
- Egipto
- Finlandia
- Hungría
- México
- Filipinas
- Bélgica
- Grecia
- Israel
- Italia
- Rumania
- Suiza
- Turquía